El 9 de mayo se celebra el Día de la Victoria sobre la Alemania Nazi. Fue derrotada por la URSS a partir de la valentía de sus oficiales y soldados y la extraordinaria resistencia del pueblo Ruso. Las fuerzas armadas de la URSS frenaron el empuje de Alemania, destruyeron su maquinaria asesina y dieron muerte al monstruo del Nazismo. En 1945 entraron a Berlín e hicieron ondear la bandera roja en lo más alto del Reichstag.
La industria cultural e informativa que quiere dominar el mundo actual se ha propuesto tergiversar la historia y negar esta hazaña, para lograr ese objetivo han puesto a funcionar su maquinaria para convencer a millones de personas que los salvadores del mundo fue el ejército de los Estados Unidos que desembarcaron en Normandía. Es imposible obviar el papel decisivo y heroico de los militares y pueblo de la URSS que a pesar de perder 27 millones de vidas fueron capaces de rendir al mismísimo Hitler.
Además de expulsar al invasor, el ejército Soviético liberó Europa, puso fin al holocausto y salvó al pueblo Alemán de la mano asesina del Nazismo, a un precio terrible, pero hay más, ¿qué hubiera sido del mundo si el ejército Soviético (o Rojo como también aparece registrado en la historia) no hubiera tenido esa valiente actitud?
Rusia siempre ha sentido un especial cariño y una enorme admiración por la victoria sobre el fascismo, debido al tiempo de guerra y el enorme esfuerzo humano que significó. Una victoria que cambió la historia mundial y que demostró el temple de los soviéticos frente a las peores amenazas externas y que se extiende hasta nuestros días.
Este año la efeméride tiene características especiales, un resurgir del nazismo en Europa y un mundo occidental arrodillados ante ellos, intenta desacreditar a Rusia y politizar hasta lo increíble la fecha.
Es imposible ocultar el odio hacia esa hazaña histórica, desde el año 2017 en Ucrania esta fecha se conmemora el 8 de mayo alegando que el 9 de mayo representa un nuevo sistema de Nazismo Ruso y oficialmente cambiaron el nombre de la celebración de “Gran Guerra Patria” a “Segunda Guerra Mundial”, esto marcado por la creciente necesidad de borrar cualquier símbolo Comunista de estas actividades.
Denunciar el fascismo de hoy es también salvar la humanidad de la xenofobia, el racismo, la guerra y la violencia, es denunciar los intereses de unos pocos que desean lograr el control del mundo a costa de la vida de muchos.
Ante la avalancha neofascista que ronda el mundo levantemos las banderas de la amistad y la solidaridad entre los pueblos, jamás podemos olvidar la historia, recordar el papel jugado por la URSS en la victoria contra el Nazismo y llevarla al lugar que corresponde, bien podría significar salvar a la humanidad de un nuevo holocausto.
| El mundo no puede permitirse otro holocausto. |
| Prohibido olvidar el papel jugado por la URSS en la victoria sobre el Nazismo. |