Para nadie es un secreto que Cuba está viviendo una profunda crisis económica derivada en lo fundamental del bloqueo económico que el gobierno de los Estados Unidos mantiene y recrudece por años, aunque también hay una alta dosis de errores cometidos en distintos periodos revolucionarios, además de la indolencia de dirigentes intermedios y de una parte de la población.
Si a esos factores antes mencionados les añadimos la brutal guerra mediática que se gesta y realiza desde distintas partes del mundo contra esta pequeña isla independiente y soberana con dinero de la mayor potencia imperial, se dará cuenta que estamos enfrentando uno de los momentos cruciales de la Revolución Socialista Cubana la cual quedará para la historia como un ejemplo a estudiar.
Pero hoy no hablaremos de historia, hace varias semanas el paÃs presenta una tensa situación energética caracterizada por la falta de combustibles, llegando a su máxima expresión estos últimos dÃas cuando la generación eléctrica ha estado también en crisis, tensando aún más la cuerda hacia el interior del paÃs.
Esta situación, como se está haciendo habitual, inmediatamente se ha convertido en la excusa perfecta para que las auras carroñeras y los cobardes que lo acompañan lancen la andanada de noticias falsas en busca en alcanzar el premio gordo, una revuelta dentro del paÃs que les permita solicitar la intervención extranjera.
Esta gente, amparados en las redes sociales y su lejanÃa de Cuba (porque ladran y gritan desde cómodas casas ubicadas en lujosas ciudades desarrolladas) aprovechan cualquier cosa para mentir, han creado perfiles falsos de dirigentes cubanos o empresas nacionales, difunden noticias falsas de supuestos levantamientos populares en ciudades y provincias incluyendo el reciclaje de fotos con más de dos años de antigüedad; o detenciones de altos jefes militares, incitan al levantamiento y mienten descaradamente con lo que verdaderamente sucede en el paÃs.
Aquà es donde queremos llegar, la guerra mediática que contra este paÃs se realiza tiene una base nazi, está basada en los principios de la propaganda de Joseph Goebbels, el polÃtico alemán que ocupó el cargo de ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich y uno de los colaboradores más cercanos de Adolf Hitler.
Una de las frases más famosas de Goebbels era “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”, con este antecedente, si hay algún parecido con la realidad no es casualidad.
Son 11 los principios de la propaganda de Joseph Goebbels y que están muy vivos, no solo contra Cuba, muchos de estos principios son empleados por los medios hegemónicos occidentales en aras de dominar el mundo y engañar a millones de personas, veamos.
1. Principio de simplificación y del enemigo único. Es vital adoptar una única idea, un único sÃmbolo, hay que individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio. Hay que reunir diversos adversarios en una sola categorÃa o individuo, los adversarios han de constituirse en una suma individualizada.
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraiga”.
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier noticia, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa, además tienen gran facilidad para olvidar.
6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto, “sin fisuras ni dudas”.
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté interesado en otra cosa. El adversario nunca podrá contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas o de informaciones fragmentadas.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario.
10. Principio de la transfusión. Por lo general, la propaganda opera a partir de un sustrato existente, puede ser una mitologÃa nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales, se trata de difundir argumentos que puedan generar actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa como todo el mundo creando la impresión de unanimidad.
Estos son los 11 principios de la propaganda de Joseph Goebbels que en los tiempos actuales están puestos en práctica en varias partes del mundo.
Contra Cuba se aplica la guerra mediática basada en estos principios, haciendo un simple ejercicio tendrá cientos de ejemplos de su puesta en práctica.
El imperialismo busca a cualquier precio mantener su supremacÃa, eso es fascismo y allà está Cuba en el centro del huracán, luchando contra los demonios.
A los que me leen fuera de Cuba solo decirles que busquen información por distintas fuentes, no se deje engañar por la primera impresión. A los lectores dentro del paÃs solo decirles que la información oficial está más disponible que nunca, buscarla, estudiarla, divulgar la verdad es un bastión que puede resultar inexpugnable para las ratas que quieren destruirnos.
| Algunas plataformas "mentirosas y subversivas" que actúan contra la isla. |