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30 septiembre 2025

La mentira de “estado fallido”

 La mentira de «estado fallido» / Blog DESDECUBA

En la guerra comunicacional es imprescindible siempre tener un “gancho” donde usted pueda difundir cualquier información y al final agregarle ese gancho, de esa manera el consumidor de la información va preparado sobre el contenido que va a consumir.

Ese es el caso del término “estado fallido”, que en la década de 1990 se utilizó para describir gobiernos que habían perdido el control efectivo de su territorio y por ende de su población a los cuales no les podían proveer servicios básicos. Sin embargo, este término ha sido estratégicamente desempolvado para atacar directamente a aquellos gobiernos, principalmente de izquierda que no se alinean a los intereses hegemónicos de occidente.

En el caso de Cuba, esta denominación ha sido utilizada insistentemente, no solo por algún que otro medio de prensa sino también a través de las redes sociales, ya es usual poner a Cuba y al lado este término sea cual fuere el tema tratado, pero esta isla desafía la clasificación de “estado fallido” porque a pesar de la brutal guerra económica que por más de seis décadas se enfrenta, ha logrado construir una sociedad con bases robustas, con estructuras de gobierno funcionales, logros en el desarrollo humano y una sólida cooperación internacional.

En Cuba no existe una falla estatal ni gubernamental, sino una resistencia que ha pasado los años frente al bloqueo más fuerte y criminal que recuerde la historia, ha enfrentado en estos años de revolución crueles ataques terroristas y una guerra subversiva que busca desestabilizar al país y derrocar el régimen escogido por los cubanos.

Contrario a lo que intentan hacer ver, en Cuba se mantiene un complejo aparato estatal totalmente funcional, con acceso directo al pueblo, con instituciones administrativas en cada rincón de la isla y un aparato de seguridad instaurado a todos los niveles.

A pesar de las dificultades que se enfrentan en la actualidad, el estado cubano proporciona atención médica universal y gratuita, educación abarcadora y gratuita a todos los niveles, atención a personas vulnerables y una estructura pública que se ve afectada por las leyes del bloqueo.

Pese a los inmensos desafíos actuales, las instituciones cubanas brindan servicios en todo el país, errores en su gestión, así como el bloqueo ha generado deficiencias graves en dichos servicios, aún así se mantienen activos aunque en niveles mínimos, por lo tanto no hay una desintegración económica total, de ahí que el “estado fallido” queda descaracterizado.

La situación económica actual de la isla es grave, fuertes apagones, escasez de bienes y servicios básicos, dificultades con el transporte, la salud y un supuesto incremento de la violencia son aspectos citados con frecuencia para intentar instaurar la matriz de “estado fallido”. Sin embargo, esta situación tiene un elevado por ciento de consecuencias directas externas que de un colapso institucional.

Los efectos del bloqueo en la economía cubana y en todos los aspectos de la vida social es evidente, sus implicaciones directas son de gran peso como: la persecución financiera que desconecta a la isla de los sistemas bancarios internacionales; la aplicación extraterritorial de esa política que sanciona a terceros que comercian con Cuba; la imposibilidad de importar medicamentos, equipos e insumos médicos; así como la persecución a las transacciones energéticas que afecta la entrada de combustible al país.

No quiero abundar más en este aspecto ya que solo hace unos días se presentó el informe oficial sobre el bloqueo que recoge los datos más actualizados.

La denominación de Cuba como “estado fallido” (y pudiéramos mencionar otros calificativos) está enmarcado en el cúmulo de estrategias que se han estado diseñando dentro de la guerra comunicacional que contra este país se está llevando en la actualidad, pero es todo lo contrario, Cuba califica como un estado en guerra, bajo asedio constante de la mayor potencia mundial de la historia.

El mundo reconoce la fuerza de Cuba, cada año vota abrumadoramente en la ONU por el fin del bloqueo genocida, una decisión que el imperialismo no acaba de entender.

Cuba no es un “estado fallido”, es una pequeña isla que lucha por conquistar sus sueños bajo presión constante.

La evidencia revela que en Cuba no hay una falla generalizada del sistema, sino un ejemplo extraordinario de resistencia exitosa contra intentos deliberados de desestabilizar y derrocar al gobierno revolucionario.

 

25 septiembre 2025

Pentón, el dramaturgo fabricado

 Pentón, el dramaturgo fabricado / blog DESDECUBA                                                                                                    

La guerra mediática contra Cuba que se fabrica y realiza fundamentalmente desde el territorio de los Estados Unidos, recicla cada cierto tiempo a sus figuras protagonistas, los personajes pueden ser nuevas caras, pero ideas iguales, aunque en ocasiones se repiten a partir de los intereses del momento.

Estas “figuras” que van surgiendo son los que van plantando la matriz de opinión que se le orienta desde el Departamento de Estado, se erigen portavoces del pueblo cubano sobre el cual piden más sanciones, pero siempre desde la comodidad de sus oficinas en Miami.

En este reciclaje de figuras para atacar la revolución, le ha tocado el triste momento a un personaje que tiene alma de actor, presenta un guión basado en la mentira y la manipulación con la idea que su puesta en escena cautive y conmueva a los incautos, es Mario J. Pentón.

Las informaciones que maneja este señor son un compendio de manipulaciones, casi todas llevan la misma etiqueta fabricada en Miami “SOS CUBA”, el eslogan de la banda terrorista de la Florida.

La fórmula que aplica es la misma siempre, el anonimato, la victimización, conjugada con la dramaturgia y una pronunciación casi perfecta, su objetivo principal es apelar a la emoción para que el receptor del mensaje no piense ni tenga capacidad de comparar otras fuentes.

A Pentón jamás le interesa el bienestar del pueblo cubano, su único interés es validarse dentro de la isla como un periodista valiente capaz de drenar a través de sus informaciones el deseo de “libertad de expresión” del pueblo, aunque nunca presente una prueba confiable, total eso no importa.

En sus informaciones Pentón no es objetivo, resalta la crisis actual como un problema del sistema socialista cubano y por ende del gobierno revolucionario sin mencionar siquiera las verdaderas causas de la crisis económica que atraviesa el país, haciendo llamados desesperados que salen de su voz como si fueran del pueblo cubano para que llegue a nosotros la “ayuda humanitaria” de la ONU o cualquier otra institución. Ese es el verdadero final, la injerencia.

Mario - SOS CUBA (Este texto me lo envían de Cuba. Me piden que lo  comparta. “No lo pongo en mi Facebook porque me meterían presa”, me dice  una señora. Aquí se
Imagen utilizada por Pentón en sus noticias, la obsesión por una frase desgastada

El concepto de ayuda humanitaria ha sido utilizado por años para derrocar gobiernos como Yugoslavia, Irak o Libia las cuales quedaron destruidas después de recibir la famosa “ayuda”.

Pentón manipula hasta la saciedad a los ingenuos que creen en su discurso preparado, todo este teatro que monta a través de sus mentiras solo busca fraccionar a la sociedad cubana y que de esa manera la revolución capitule, se rinda para que llegue una misión de paz internacional, de seguro los mismos personajes que en la actualidad piden más bloqueo y presiones a la isla.

Mario Pentón es un manipulador por excelencia. Difunde información falsa sobre una crisis humanitaria, faltas de combustibles, pide a voces la intervención, pero obvia el bloqueo la causa fundamental del freno de la economía sin reconocer que la solución verdadera a una gran parte de los problemas de Cuba la tiene en la mano el presidente de ese país, levantar el bloqueo.

Mario Pentón no es un simple periodista, su labor consiste en agitar los estados de ánimo para crear la máxima presión dentro de la isla, buscando que al final estalle. Es un personaje vinculado directamente a la camarilla terrorista de Miami de allí su obsesión para usar las etiquetas que han sido baluartes injerencistas contra Cuba.

Este señor que por estos días está llevando la voz cantante de la desinformación es un tóxico, responde a los intereses imperiales que se tejen sobre Cuba. Su mensaje está diseñado desde el mismo inicio para enmascarar, mentir, confundir, siendo un operador político que busca el derrocamiento del régimen cubano por cualquier vía.

Es necesario desenmascarar a este señor, este tipo de persona no debe ser escuchado en ningún lugar porque solo pide más sanciones, más presión y más penurias para el pueblo cubano.

Por eso nos hemos detenido en su análisis, Mario J. Pentón es un dramaturgo preparado por los tanques pensantes para llegar a cada cubano dentro de la isla, es un falso y mentiroso, por eso la denuncia.

 

Cuba es un país bloqueado

   La política de sanciones de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas, ha generado costos económicos y sociales ...