Antes de continuar hablando del gallo viejo Carlos Giménez, quiero detenerme en hechos que han estado sucediendo en Miami y que tienen que ver mucho con las denuncias que periódicamente hacemos, fundamentalmente con el bloqueo y las medidas contra Cuba que se aplican desde “la más democrática de las ciudades estadounidenses”.
Resulta que aparece un nuevo personaje, Dariel Fernández, el recaudador de impuestos del condado de Miami-Dade. Este señor a inicios de semana se lanzó en la diatriba anticubana al señalar que “irá con todo contra los negocios que participen ilegalmente en el comercio con la dictadura comunista de Cuba”.
Este político señaló además que “no tolerará negocios que intenten beneficiarse participando ilegalmente en el comercio con la dictadura cubana”. Esta situación es reiterativa en el ámbito político miamense y ese cargo de recaudador de impuestos es por votación, por lo tanto contra Cuba todo, que vale votos … y dinero.
Ahora bien, ¿qué dice la legislación del condado de Miami-Dade sobre este aspecto?
La ley de la Florida en su estatuto 205.0532 permite revocar o negar el recibo de impuestos locales sobre negocios si éste viola las leyes federales o comercia con Cuba sin licencia válida de la OFAC.
A partir del anuncio realizado por este señorito, su oficina comenzará a enviar cartas a los infractores y coordinará con la comisión del condado. Si persisten en sus negocios se les retirará todos los permisos, además de otras sanciones que pueden ser aplicables.
La cacería de brujas ya comenzó, han comenzado a circular llamados a través de las redes sociales para que los ciudadanos del condado denuncien los negocios que han estado colaborando con la cruel dictadura cubana.
Veamos ahora quien es Dariel Fernández, la nueva cara de la persecución contra el pueblo cubano.
Es de origen cubano, nació en Güines, actual provincia de Artemisa y a mediados de la década de los 90, arribó a territorio de los Estados Unidos teniendo un ascenso meteórico en la vida política de la Florida.
Fue integrante del movimiento “Somos más”, una organización que solo vivió del dinero de los contribuyentes y que nunca logró nada, además de ser integrante de su presidencia. Desde su llegada a los Estados Unidos, Dariel Fernández ha escalado para convertirse en empresario y líder comunitario, cultivando una imágen pública basada en valores religiosos, experiencia de vida y compromiso con el servicio, según sus propias palabras.
Para nadie es un secreto que Dariel Fernández tiene aspiraciones futuras en la vida política de la Florida, ya entró en el juego anticubano para ganar reconocimiento, además de ser joven y una figura muy poco gastada lo que puede ayudarlo a escalar aún más.
El bloqueo es real, existe y lo siguen aplicando con una saña que roza lo increíble. El pueblo cubano, ese que dicen defender es el más afectado con toda esta sucia política que se dirige desde Miami, una política que indudablemente deja muchos beneficios económicos.
No nos cansaremos de denunciar el bloqueo, es la razón principal de los problemas que hoy enfrenta el valeroso pueblo cubano.
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