Hace un año que Rusia decidió comenzar una operación militar especial en Ucrania, los objetivos están bien definidos así como las razones de comenzar una guerra, siempre dolorosa y con la cual nunca estaremos de acuerdo, pero imprescindible para Rusia porque de no haberla lanzado posiblemente a estas horas estuviera viviendo otro proceso de desintegración, financiado y orquestado por Estados Unidos y la OTAN.
Pero fueron sorprendidos por la decisión de Vladimir Putin, defender su territorio ante la amenaza extranjera donde Ucrania sería un simple peón y seguramente una base militar y química desde el cual se lanzarían feroces ataques.
Este año ha dejado muchos aprendizajes que pueden servir para entender la importancia de fundar un nuevo mundo multipolar con Rusia y China a la cabeza.
Entre las principales se encuentra que Estados Unidos jamás será un interlocutor confiable ya que busca por todos los medios generar confianza para golpear a traición; es capaz de crear una guerra, siempre lejos de su territorio con el fin de obtener ganancias para su maquinaria militar; no participa “directamente” en el conflicto pero mueve los hilos de la guerra, destruye un territorio para después aparecer como benefactor y seguir obteniendo importantes sumas de dinero que le permitirán mantener su economía intocable.
Los intentos de satanizar a Rusia, que tal
vez al inicio del conflicto dieron resultados ya se han ido esfumando con el
tiempo ya que Europa al doblar las rodillas ante el imperio y hacer “el papelazo”
de peón y escudero ha quedado muy mal parado ante sus votantes que ya no creen
el cuento que les hicieron al inicio y corren el riesgo de desaparecer como bloque.
Las ridículas visitas relámpago de los dirigentes de la Unión Europea para tirarse fotos en el “campo de batalla” (pero bien lejos del frente) con chalecos antibalas ha demostrado la poca seriedad de buscar una salida negociada a la crisis, salida que sería vital para la humanidad.
El elevado nivel de sanciones económicas aplicadas al gigante eslavo no han dado resultado y son los firmantes los que han sufrido las consecuencias. En este aspecto volver a señalar que los pueblos, acostumbrados a vivir por encima de la media han visto restringidos sus niveles y comienzan a expresar su desacuerdo con las millonarias partidas enviadas a Ucrania.
Entre las cosas que ha dejado este año de conflicto es una nueva frase, que si no fuera tan serio el tema clasificaría como una comedia: “la censura a los medios de prensa rusos no va en contra de la libertad de expresión, es para proteger la libertad de expresión”. Aquí nada más que decir, solo que esperen otros momentos en los cuales se aplicará esta frase.
Ucrania ha sido tomada como carne de cañón por Estados Unidos y la OTAN para lograr sus objetivos y sacar a Rusia del juego internacional, algo que no se logra con tanta facilidad. El resto del mundo se mantiene alejado del conflicto, comerciando con Rusia a pesar de las presiones imperiales.
En el primer aniversario todo parece indicar que la solución negociada no está cerca, el continuado envío de material bélico a Ucrania, la negativa de Estados Unidos, la OTAN y por ende la Unión Europea de sentarse a la mesa de negociaciones han obligado a Rusia a tomar otras medidas, la más importante suspender (no retirarse) sus responsabilidades del tratado STAR, algo preocupante aunque han dejado bien sentado que no serán ellos los que inicien una conflagración nuclear.
Otra de las enseñanzas de este año es que el mundo vive un momento de total cinismo en las relaciones internacionales, mientras se busca desaparecer a Rusia por aplicar su legítimo derecho a la defensa, Israel bombardea a Siria en medio de una catástrofe humanitaria y no pasa nada, Israel masacra diariamente a los Palestinos y tampoco pasa nada, otra lamentable enseñanza.
Todo parece indicar que el conflicto no va a detener sus hostilidades, las tensiones han ido en aumento, las provocaciones también, esperemos que reine la razón y que la desidia y la guerra cesen sus ruidos.
El mundo necesita paz.
| El Jefe de la guerra visitando a su aventajado alumno. |
| Pedro Sánchez participando del concierto de visitas y fotos en Ucrania. |