Cuba se ha convertido, por obra y gracia de odiadores y redes sociales, en la reina de las polémicas. Prácticamente no hay hecho referente sobre la isla que no cause las más encendidas polémicas, tanto a favor como en contra.
El tema que analizamos en esta ocasión no ha sido menos y como ha tenido que ver con el deporte, más encendidas y acaloradas han sido las discusiones.
En este artículo no queremos tener la última palabra, sino aportar elementos que sirvan para que analicen los hechos en su contexto y puedan dar una valoración más ajustada a la realidad, recordando que detrás de cada polémica o hecho que tenga relaciones con Cuba hay escondidos oscuros intereses.
Resulta que el boxeador profesional de origen cubano Robeisy Ramírez desarrolló un combate en Japón contra un púgil de esa nacionalidad, con toda la cobertura mediática que un evento como este lleva, y poco antes del combate el púgil a través de sus redes sociales informó que la embajada cubana en ese país le hizo saber a los organizadores del evento que el boxeador no podía utilizar los símbolos patrios cubanos, es decir, ni el himno ni la bandera.
Más allá si esto ocurrió realmente (no he visto ninguna declaración oficial de la embajada ni del gobierno cubano) vamos al meollo del asunto, ya que prácticamente desde que se hizo ese anuncio, tanto dentro como fuera de la isla explotaron las redes sociales y de verdad, a veces se opina con la cabeza caliente sin pensar o analizar los hechos.
Robeisy Ramírez se formó en la escuela cubana de boxeo la cual lo dotó de una excelente técnica y preparación física, logrando innumerables títulos a nivel internacional llegando a ser dos veces campeón olímpico y uno de los mejores boxeadores a nivel mundial, gozando de la preferencia y el cariño del pueblo cubano.
En el año 2018 abandona la delegación que se encontraba realizando una base de entrenamientos en Méjico, por lo cual a partir de ese momento rompió todo tipo de relaciones con la Federación Cubana de Boxeo, con Cuba y su pueblo.
Desde que ingresó al territorio de los Estados Unidos y en el afán de llamar la atención, ha sido un crítico del gobierno y del sistema social que se lleva en la isla, utilizando cada pelea y resultados para enviar un mensaje subversivo, fundamentalmente a los jóvenes queriendo emular al parecer, con el boxeador Ucraniano Vitali Klitschko que lideró el golpe de estado en 2014.
En las imágenes que acompañan este trabajo observará que en varias peleas, el atleta en su vestimenta utiliza combinaciones de la bandera cubana y la estadounidense y eso un verdadero patriota no lo permite.
Por otra parte, Cuba tiene una Ley de Símbolos Nacionales, aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en el 2019 que define las características, uso y conservación de los símbolos nacionales cubanos, que si bien en el artículo dedicado al deporte solo recoge que se usarán como esté diseñado en la competencia en cuestión.
Pero en este caso específico, el atleta NO representa a Cuba ni a la Federación Cubana del deporte, por lo que no debe utilizarse los símbolos de la nación en ese evento. No vive en Cuba, no entrena en Cuba, no está afiliado a ninguna federación cubana, mantiene una conducta agresiva hacia su país de origen y para colmo se sometió a una intervención quirúrgica para eliminar de su cuerpo el tatuaje de los cinco aros olímpicos esgrimiendo como justificación que “el régimen cubano lo había obligado”, una espantosa mentira.
En infinidad de veces hemos explicado que Cuba es un negocio del cual viven miles de mafiosos y que se basa en el doble rasero, el chantaje y la mentira. Este caso se “pinta” solo para demostrarlo.
A partir de los sucesos explicados se ha montado un gran show mediático, haciendo querer ver al púgil como víctima del “régimen castrista”, pero nos quieren vender a Robeisy Ramírez como que es cubano y puede utilizar el himno y la bandera, a pesar de haber abandonado sus raíces, ¿acaso los peloteros integrantes del equipo al Clásico no tenían los derechos de representar a su país?
¿Por qué se intentó boicotear la conformación del equipo y cuando se jugó en Miami fueron agredidos y asediados?
¿Por qué todos los artistas, deportistas u otras personas que llegan a Miami son perseguidos hasta la saciedad, acaso no son cubanos al igual que quieren hacer ver a Robeisy?
¿Por qué en unos casos los apoyan y quieren que sea más cubano que cualquiera y en otros no se puede mencionar esa palabra?
Pero hay más, los atletas Rusos si quieren competir en eventos internacionales lo tienen que hacer sin himno ni bandera, no ha sucedido nada.
En los más recientes juegos centroamericanos y del Caribe, los atletas de Guatemala compitieron en esas mismas condiciones, por obra y gracia del Comité Olímpico Internacional por razones ajenas a los atletas, nadie se compadeció de ellos, que verdaderamente no tenían ninguna culpa.
Usted puede tener su criterio y nunca hemos tratado de influenciar ni cambiarle los mismos, solo explicamos los hechos en su conjunto y tratamos de aportar elementos que contribuyan a un debate con la mente fría, exponiendo todas las aristas del problema para que no caiga en el juego, porque cuando de Cuba se va a debatir, hay que estar muy claros en lo que se opina.
Los símbolos patrios son sagrados para cada nación, llevarlos requiere humildad y compromiso irrestricto con la nación y con el pueblo que representa y en este caso, sin dudas de ningún tipo, no se merece llevarlos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario