Posterior a los acontecimientos ocurridos en Níger tras el golpe de Estado que ha llevado al poder a una junta militar, pareciera que comenzamos a redescubrir África, ese continente del cual las potencias Europeas y Estados Unidos lo único que han hecho es extraer sus riquezas, de ahí que esta acción tenga una característica distinta a las intentonas golpistas en América Latina, se ha derrocado a un gobierno aliado incondicional de las súper potencias.
Lo sucedido en Níger es la continuidad de una serie de golpes de estado que en la última década han ocurrido en el continente y que tienen profundas raíces en la situación económica y social que vive el continente, dado precisamente por la explotación de sus enormes recursos minerales a muy bajos precios con una nula inversión social.
Pero concentrémonos hoy en la situación en Níger y su repercusión en el escenario geopolítico internacional.
Para ser uno de los países más pobres del mundo, la desestabilización que vive Níger ha sido motivo de preocupación por parte de más de una potencia, fundamentalmente Francia, porque éste país africano en el año 2022 fue el séptimo país del mundo con mayor producción minera de Uranio, (aunque ya para este 2023 lo sitúan en el tercer lugar) imprescindible para la generación eléctrica a través de la energía nuclear y al mismo tiempo la Asociación Nuclear Mundial sitúa a ese país en el séptimo lugar con las mayores reservas del mineral, lo cual dice a las claras la preocupación de Francia que es el mayor productor de energía eléctrica a través de la tecnología nuclear de toda Europa.
Para entender las razones de las acciones emprendidas por los militares y el apoyo mayoritario del pueblo a la junta militar, baste decir que prácticamente esos recursos naturales se regalan a empresas capitalistas que explotan esas reservas, no existe inversión social en el país, siendo el principal renglón económico el pastoreo y la agricultura que tienen que reinventarse cada año por la desertificación y la sequía, fenómenos casi permanentes en el país.
El presidente derrocado Mohamed Bazoum ha sido un aliado incondicional de Francia, la Unión Europea y Estados Unidos, llegando a ser reconocido como el mayor aliado de occidente en la región y un baluarte contra la expansión Rusa en el área, permitiendo albergar bases militares de Francia y de Estados Unidos, razón por la cual hace que se mantengan vigentes los planes de agresión armada para restituir al derrocado presidente.
La preocupación de occidente por Níger va más allá de los minerales, les preocupa China y Rusia, que de forma inteligente y sincera le han extendido la mano a África para juntos construir un futuro basado en el respeto mutuo, las manifestaciones de pueblo en Níger y los vítores a Putin así lo demuestran.
El golpe de estado en Níger podría haber sido uno más en la larga cadena de sucesos en el continente, podría haber pasado sin penas ni glorias, en un país pobre y sin tanta repercusión mediática, pero en apretada síntesis hemos tratado de explicar lo que se mueve detrás del telón, y no es descabellado pensar que un nuevo conflicto militar se desarrolle en esa área.
A occidente la estabilidad social no le importa, el pueblo mucho menos, pero cuando de recursos minerales imprescindibles para su economía se habla, allí sí hay problemas.
| El apoyo del pueblo a Rusia es evidente en las calles. |
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