Las elecciones en Estados Unidos se realizan
cada cuatro años siendo el momento ideal para percibir la profundidad de la
crisis que afecta al sistema político y democrático de ese país, más allá de la
forma del proceso electoral que por cientos de años lleva sin modificarse, nos
referiremos a algunos candidatos que ya han anunciado su carrera por distintos
cargos, tanto nacionales como regionales.
Durante todo el proceso de campaña, los candidatos se dedican a sacarse los trapos sucios con tal de debilitar la imagen del rival, no importa si sean del mismo Partido durante las internas o ya en plena campaña por el cargo en cuestión, pero de lo que sí no quedan dudas que es un proceso corrupto y sucio.
En este artículo analizaremos a tres candidatos que ya han lanzado su campaña, dos para presidentes del país y el otro caso es para la alcaldía de Miami-Dade, seguro que van a estar de acuerdo en que solo estos casos arrojan luz sobre las causas de la crisis del sistema imperante en los Estados Unidos.
El primero que analizaremos es el actual gobernador del estado de la Florida, Ron DeSantis quien al inicio de lanzar su candidatura se veía con opciones de lograr la nominación a la Casa Blanca por el Partido Republicano, incluso por encima del expresidente Donald Trump, pero ahora se ven lejanas esas posibilidades.
Su periodo como Gobernador ha sido bien polémico al aprobar leyes antidemocráticas que algunas han sido catalogadas de absurdas o de violar los derechos humanos.
Allí están las conocidas leyes “no digas gay” donde los maestros no pueden abordar los temas de diversidad de género, o aquellas leyes que limitan la enseñanza de la historia y la esclavitud en Estados Unidos u otros temas que según ellos “adoctrinen a los estudiantes”.
Otras leyes aprobadas por el flamante candidato presidencial tienen que ver con la facilidad para portar armas ocultas sin necesidad de permisos o cursos de preparación, muy demócrata esta ley en un país sumergido en una violencia sin freno por armas de fuego; o los cambios realizados para aprobar la pena de muerte donde ya no se necesita de unanimidad para aprobarla.
Aquí es necesario realizar un alto, porque esa modificación se aprobó y ahora con solo 8 jueces estando de acuerdo la máxima pena será aprobada. No es Cuba, donde la pena de muerte no se está aplicando, es en la Florida la cueva de la mafia y la corrupción y el lugar donde se dictan sanciones o agresiones contra la mayor de las Antillas.
Hay otras leyes aprobadas por este señor que solo con estudiarlas se puede prever qué sucedería si lograra llegar a la Casa Blanca.
Otro de los candidatos que ya se ha lanzado al ruedo de las elecciones es el expresidente Donald Trump, la joya del sistema.
El excéntrico candidato de 76 años lleva sobre sus hombros un total de 37 cargos judiciales, incluidos la incitación del asalto al Capitolio en 2021 o la retención de documentos clasificados sin autorización, además de salir a la luz pública recientes acusaciones que señalan que incluso valoró la posibilidad de movilizar las Fuerzas Armadas para mantenerse en el poder y no certificar el resultado de las elecciones.
Otras acusaciones han llovido en su contra por acoso sexual, además de llevar una política errática durante su primer mandato, llegando a distanciarse en sus relaciones diplomáticas con socios occidentales.
En sus primeros actos de campaña después de asistir al tribunal para escuchar la lectura de sus cargos se ha mostrado agresivo y desafiante, lanzando palabras de fuego contra el actual presidente o los jueces que lo acusan.
De llegar a la presidencia la cacería de brujas dentro del país catalizarán los primeros días de mandato, porque seguro irá con todas sus fuerzas y sin freno sobre los que han estado detrás de sus acusaciones.
Para el final hemos dejado al candidato a la alcaldía de Miami-Dade, el “flamante rey del chisme” (como él mismo se hace llamar) el cubano Alexander Otaola.
Este señor ha hecho de su odio hacia Cuba su forma de vida, ganando dinero de generar daño y odio contra el pueblo cubano. Su conocida frase “cero, cero, cero” pone de manifiesto su interés de generar caos y muerte en su país de origen apoyando el bloqueo en lo más profundo de sus entrañas.
Como político no tiene ninguna experiencia y basa sus conocimientos de la farándula y la chabacanería, ganando reconocimiento a partir del absurdo y las mentiras que a diario se dedica a divulgar en distintas plataformas a las cuales tiene acceso.
Como plan de campaña es fundamental que Cuba esté en primera plana, aunque no tenga ninguna influencia en éste y ha manifestado que su prioridad será, de lograr la alcaldía, eliminar al Comunismo que está minando la Florida y cerrar todo flujo hacia la isla.
Aquí valdría la pregunta si va a gobernar para el pueblo de Miami o hará el ridículo y salir por la puerta trasera de la historia.
Estos tres candidatos reflejan fielmente lo enferma que está la vida política de ese país, no es descabellado pensar que las nuevas generaciones comiencen a sentirse asqueadas de toda esa película que cada cuatro años de desarrolla en el país, incrementándose la apatía y la falta de afiliación política.
Hace tiempo que el sistema capitalista está en crisis, por lo tanto el estadounidense también lo está y el proceso electoral así lo demuestra.
Aún queda tiempo de esta farsa, interesantes momentos vendrán y se acentuará aún más la crisis del sistema político estadounidense, porque con candidatos como éstos nada serio debe esperarse.
Ojalá y el pueblo estadounidense sepa elegir con inteligencia, aunque ya sabemos que en la política imperialista el dinero juega un importante papel.
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