La revolución cubana vive un contexto bien complejo caracterizado por una fuerte crisis económica que ha ido afectando a todos los niveles de la economía nacional, haciendo la vida del cubano muy compleja, siendo todo un desafío la vida cotidiana.
Además de esta crisis, las agresiones mediáticas han ido ganando intensidad, teniendo como fin socavar la unidad nacional y lograr la caída de la revolución, así todo sería más fácil.
En el centro de todo este ataque está la figura del actual presidente; Miguel Díaz-Canel Bermúdez se ha visto como eje central de la ofensiva subversiva que busca desgastar su imagen a nivel nacional e internacional, culpándolo de todos los males que se viven hoy en la isla. A Díaz-Canel se le quiere atribuir el fracaso total del socialismo como sistema sin tener en cuenta los factores externos a los cuales la revolución se tiene que enfrentar a diario.
Atacando y desacreditando al actual presidente, también se atacan los principios y las ideas de Fidel, la continuidad declarada por Díaz-Canel desde el primer día de su mandato lo hacen blanco del odio imperial, no rendirse al dictado yanqui es enfrentar la fuerza despiadada del enemigo, pero allí está acompañado de su pueblo que aún confía en la revolución.
Cuba es un estado de derecho, su constitución y sus leyes son de estricto cumplimiento para todos, inmiscuirse en los asuntos internos de la isla es una violación del derecho internacional.
Díaz-Canel es un presidente legítimo, elegido bajo la ley electoral que rige en el país, entonces ¿por qué se ataca?, por ser la continuidad de las ideas de Fidel y el socialismo.
Bajo el mandato del actual gobierno se han enfrentado hechos de todo tipo, desde desastres naturales, tecnológicos o aéreos con una frecuencia nunca vistos en la isla y de todos se han ido sacando las experiencias. Estos hechos de cualquier naturaleza han sido caldo de cultivo para culparlo, por increíble que parezca.
Es lógico que el actual mandatario cubano esté sufriendo un desgaste político, pero también físico porque nunca se ha dado por vencido y sigue buscando alternativas para destrabar el bloqueo interno que también nos ahoga y afecta.
La lealtad y los principios revolucionarios están en la mira del enemigo, por eso la guerra sin cuartel a la imagen del presidente Díaz-Canel, pero allí se mantiene, firme, enfrentando cualquier tormenta por fuerte que sea porque la continuidad a las ideas de Fidel no se traiciona.
Con la unidad como base del éxito, sigue Cuba y su revolución enfrentando al odio y la mentira.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario