Todas las sociedades del planeta han transitado por varias etapas evolutivas en su organización social, se han ido ajustando tipo piramidal según las jerarquías manejadas desde tiempos inmemoriales.
La supremacía general la ocupan individuos con una gran destreza para la manipulación mental, estos expertos evolucionaron hasta formar instituciones bien fundamentadas y sembradas en la mente de las masas. Estas entidades en su fase primitiva fueron: chamanes, curanderos, sacerdotes que se autonombraron representantes de los dioses y jefes militares para el control físico.
Estos entes fueron evolucionando y del chamanismo primitivo pasaron a ser religiones bien establecidas con rituales muy bien elaborados llegando a tener una técnica sofisticada, enfocada para controlar mentalmente a las multitudes. En la edad media estas creencias tuvieron tanta relevancia que esa etapa fue conocida como “oscurantismo” por la negación de la ciencia y resolver todos los males con el sentimiento de la fe desmedida y desproporcionada.
La monarquía europea sentó sus bases en la política con los papas católicos en occidente y con los Califas y Teólogos musulmanes en el oriente.
La posición de privilegios que ocupan los líderes tanto religiosos como la de reyes en la primera etapa social, lo afianzaron en la psiquis general diciendo que gobernaban a la muchedumbre porque era “LA VOLUNTAD DE DIOS”. Pasado el siglo XIX termina la supremacía de estos manipuladores con el surgimiento del renacimiento, amplios movimientos culturales que se produjeron en Europa occidental, iniciándose en Florencia, Italia, curiosamente la sede del Vaticano.
Pero el negocio del control de las masas nunca desapareció, simplemente evolucionó, las élites de todos los tiempos se aferran a los privilegios y a la dominación y nunca se resignan a perderlo, la política se convirtió en una buena herramienta para tener poder y controlar a las multitudes a través de la retórica. Para lograr este control el mejor aliado es la devoción cristiana, con sus matices por región, los elementos a esgrimir son el miedo, el terror, inseguridad, el infierno, el pecado, la pobreza extrema, desempleo, crisis económica, abortos, etc., estos elementos están presentes en casi todos los discursos políticos y religiosos.
Según Juan Manuel de Castell, español y experto en historia religiosa, “en América Latina los países con mayor desarrollo humano son los que menos creen en dios y los países con mayor retraso social, pobreza y dogma son los que tienen mucha fe”.
| Virgen de Guadalupe. | |
En México la religión cristiana es un sincretismo muy conveniente, su mayor éxito fue la creación de la Virgen de Guadalupe, de origen español y pintada con la incorporación de motivos prehispánicos por el indígena Marcos Cipac, pagado y recompensado por el segundo arzobispo de México Alonso de Montufar.
El análisis superficial de todo se resume a una creencia sin sentido, pero sembrado y alimentado por los políticos. Las peregrinaciones para llevar las limosnas son vistas como exposiciones culturales, los sacerdotes y obispos alimentan con mentiras a los feligreses.
Es un brillante y rentable negocio, todos los líderes religiosos viven en el lujo y la opulencia emanada de una cascada interminable de diezmos y limosnas, siendo los católicos los más pudientes concentrando sus riquezas en el banco del Vaticano, el cual ostenta el 40% de todas ellas a nivel planetario. La fuente de esta riqueza viene de los pobres en su inmensa mayoría.
Hay que ser claros, se puede practicar la creencia de su preferencia sin necesidad de pasar por la extorsión del diezmo o la limosna, a eso se llama libertad, y lo otro es colaborar con sectarios que abusan de la ignorancia y de la credulidad de sus seguidores, cometen abusos sexuales en menores y mujeres con toda la impunidad sin ser castigados por las leyes del país.
Es increíble la docilidad mental de creer en las mentiras religiosas sin tener el mínimo interés en cuestionar lo que se dice como verdades. Por ejemplo, si se cuenta con un dios omnisciente, todo poderoso, con grandes poderes universales, entonces los problemas se arreglarían de un plumazo ¿o no? Entonces si estos grandes males siguen existiendo el dios omnipotente ¿quiere que sigan existiendo?
Si a nivel del planeta la alta concentración de las riquezas está en 26 familias y la pobreza extrema aumenta anualmente, me pregunto ¿vienen de dios?, ¿A dios le gustan los pobres? ¿Por eso los acrecienta? ¿Las 26 familias más ricas cuentan con la bendición de dios? ¿Al dios todopoderoso le gusta el sufrimiento de los pobres?
Si los ricos disfrutan de su vida de abundancia y los pobres se mueren de hambre, el dios supremo hacedor ¿acepta que exista tanta desigualdad?
Muchas de las respuestas que dan los líderes son inverosímiles, el pobre es pobre por su pecado y su destino es horrible, incluye a los niños que tienen que sufrir por sus papás pecadores.
En resumen: si dios es poderoso y los males existen ¿es porque apoya a que todo mal se expanda?
| Banco del Vaticano. |
Gladys Sosa Ojeda: mexicana, escribe para el sitio: https//gladysosa5908.wixsite.com