El pasado 15 de diciembre la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución patrocinada por Rusia para combatir la glorificación del nazismo. El documento fue aprobado, pero 50 países votaron en contra y 10 se abstuvieron.
Los países que votaron en contra de la resolución fueron Estados Unidos, los integrantes de la Unión Europea y Ucrania, algo que era de esperar a partir del conflicto actual que mantienen con Rusia. Pero, ¿estos países tienen poca memoria o realmente no consideran al fascismo como un peligro actual?
El nazismo fue una ideología política surgida en Alemania después de la Primera Guerra Mundial, cobrando fuerza en Italia, Rumanía, Bulgaria, España y otros países europeos, siendo su principal exponente Adolf Hitler quien gobernó el estado Alemán desde 1933 hasta 1945.
La derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión que siguió a la crisis económica de 1929 que paralizó la economía, dejando en la calle a miles de trabajadores son las principales causas del surgimiento del nazismo ya que aparecía como un movimiento capaz de restaurar el orden político y social.
Esta ideología de extrema derecha rechazaba tanto la democracia liberal como los regímenes socialistas de Partido Único basados en el marxismo, además de promulgar la superioridad de la raza aria lo cual les permitía gobernar el mundo. Sus métodos totalitarios de gobierno incluyeron la violencia callejera, la persecución de los dirigentes opositores, la discriminación de las minorías y diversos conflictos armados con países vecinos.
Entre las características del nazismo están las de ser un movimiento totalitario y autoritario en el cual el poder emana del líder y no del pueblo. Rechazó el sistema democrático, sostenía ideas racistas, implementó políticas expansionistas e imperialistas que le permitían ocupar territorios que les proveyeran combustibles y materias primas. Además el nazismo manipuló los medios de comunicación y educación para obtener el apoyo popular.
Luego de la muerte de Hitler y Mussolini en 1945, el fascismo perdió popularidad y se convirtieron en movimientos con muy poca influencia, no obstante en la actualidad existen diversos partidos de características neo nazis en Europa que reivindican la figura de Hitler, niegan el holocausto y pretenden revitalizar el fascismo para ascender al poder.
Aunque el contexto actual es muy diferente los efectos de las sucesivas crisis económicas en Europa y las oleadas migratorias que se suceden año tras año han generado un cierto malestar social originando que los “nuevos” movimientos de extrema derecha ganen espacios en el mundo político.
Los representantes de estos movimientos aprovechan el descontento de la población y utilizan argumentos fáciles de llegar a las grandes masas ofreciendo soluciones sencillas a los complejos problemas que afectan a las sociedades modernas europeas.
Algunos de los rostros más representativos de estas corrientes neo fascistas son el de Matteo Salvini, fundador de La Liga y ex ministro del Interior de Italia hasta septiembre de 2019, Marine Le Pen, presidenta del Partido extremista Francés Agrupación Nacional y varias veces candidata a la presidencia.
En Alemania también han aparecido grupos de extrema derecha cuyo objetivo es volver a los ideales del nazismo, han aprovechado las brechas dejadas por las organizaciones políticas y han accedido a escaños en el parlamento, incluso de las ciudades más importantes del país.
| Giorgia Meloni. |
Italia recientemente vio coronar a Giorgia Meloni como la primera mujer en acceder al cargo de primer ministro y el inicio del primer gobierno con raíces neofascistas después de la Segunda Guerra Mundial, comanda una coalición que la integran el Partido de Silvio Berlusconi y La Liga de Matteo Salvini.
La historia y el ciclo de la vida hacen que los hechos se repitan cada cierto tiempo y en este caso se pueden encontrar similitudes entre ambas épocas.
Los hechos actuales en Ucrania y uso del Batallón Azov en el conflicto, las sanciones a Rusia que derivan en una profunda crisis económica, el agotamiento de las masas populares, la crisis migratoria y otros hechos demuestran que existe el caldo de cultivo para el regreso del nazismo, oculto bajo otras corrientes políticas, pero con las mismas intenciones.
Tampoco América Latina escapa de estas vertientes, los hechos en Argentina, Perú, Bolivia y los intentos de desestabilización azuzados por Estados Unidos y organizaciones internacionales de los gobiernos progresistas demuestran que las bases están sentadas para que la ultraderecha intente regresar al poder.
El asesinato de millones de personas en los campos de concentración y exterminio por las tropas nazis durante la guerra no se pueden olvidar, es imposible que el mundo moderno regrese a esos años, estudiar la historia y mantener la memoria viva pueden evitar otro holocausto.
| El nazismo renace en Ucrania | |
| Nazismo, la triste historia que recorre Europa. |