En estos tiempos en que hablar mal de Cuba es una moda, bastante jugosa por cierto, muchos se han dado a la tarea de tratar de reinventar la historia, fundamentalmente la de antes de 1959, señalando que fue una etapa de “verdaderas vacas gordas”. Para demostrar que no es así, cada miércoles estaremos presentando la sección de historia “Cuba, Presidentes y Neocolonia” donde analizaremos los distintos presidentes de Cuba desde 1902 hasta 1959 y lo haremos de forma cronológica, por lo que hoy presentamos a Tomás Estrada Palma.
Presidente de la República de Cuba de 1902 a 1906. Participó en la fundación del Partido Revolucionario Cubano y fue electo presidente en las primeras elecciones celebradas en la República. Gobernó con honradez pero con absoluto servilismo hacia los intereses norteamericanos.
Carente de experiencia política pretendió gobernar una nación salida de una devastadora guerra con la misma austeridad que dirigiera su colegio de Central Valley. Por esta razón impuso una economía basada en mayores ingresos que gastos, al punto de conseguir en 1905 un sorprendente superávit de más de 20 millones de dólares.
Próximo a concluir su mandato decidió ser reelegido, para lo cual se valió de la fuerza del poder y del fraude. Esto motivó que los seguidores del Partido Liberal se alzaran en armas. Cuando se percató de que la revuelta popular amenazaba con derrocarlo del poder, prefirió solicitar al gobierno norteamericano la intervención militar por conducto del Cónsul General de los Estados Unidos en La Habana, Frank Steinhart donde solicita el envío de barcos de guerra y tropas.
El presidente Theodore Roosevelt, que no deseaba la intervención, ante la demanda reiterada de Estrada Palma, y dándose cuenta de la gravedad de la situación, envió primero las tropas y los barcos y después al secretario de la guerra William Taft y al subsecretario de Estado Robert Bacon, como representantes especiales suyos para que sirvieran de mediadores entre el gobierno y los alzados y así evitar la intervención.
Estrada Palma y el Partido Moderado, sin embargo, se negaron a cualquier tipo de arreglo con los revolucionarios por lo que Estrada Palma y el resto del gobierno renuncian. El Congreso de la República adopta una actitud antinacional al no elegir persona alguna para ocupar la vacante presidencial. Ante esta situación los enviados del presidente de los Estados Unidos se vieron obligados a aplicar la Enmienda Platt y hacerse cargo del gobierno, estableciendo uno provisional norteamericano.
Esta segunda intervención norteamericana en Cuba se extiende desde 1906 hasta 1909, sobre la cual estaremos comentando el próximo miércoles.
| Tomás Estrada Palma. |
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