Ya nos encontramos en la última semana del año y uno de los hechos a nivel internacional que han estremecido al mundo es la guerra en Ucrania. Las causas del conflicto han sido analizadas y explicadas, las consecuencias del mismo aún están por verse porque al ritmo que marchan los acontecimientos parece que vamos a entrar al 2023 con un conflicto bélico en plena efervescencia.
Las intenciones de los principales actores es cumplimentar sus objetivos, Rusia desnazificar el Dombás, proteger a sus ciudadanos e impedir que la OTAN se continúe acercando a sus fronteras y Ucrania debe continuar con su terquedad de no negociar con Rusia lo cual le garantiza continuar recibiendo millones de dólares en ayuda militar pero no le garantizará el éxito.
Estados Unidos se ha mantenido al margen del conflicto solo en apariencias ya que ha sido el principal patrocinador del régimen de Kiev aportando hasta noviembre 51 246 millones de dólares, muy por encima de los aportes de Europa y de otros países e instituciones.
Para que se tenga una idea, la equivalencia de esa ayuda supera ampliamente la ayuda humanitaria de la ONU en distintos países para el 2023.
Veamos algunos ejemplos:
La ayuda de la ONU para Afganistán, destruido por una intervención estadounidense y la OTAN consiste en 4 630 millones de dólares, por lo que se financiaría 11 veces esa ayuda.
Para Siria, también desestabilizado por una guerra incitada por Estados Unidos alcanza la cifra de 4 440 millones, por lo que se financiaría 11,6 veces esa ayuda.
En el caso de Haití, la ayuda humanitaria de la ONU está prevista en 714,8 millones de dólares, por lo que se financiaría 71,7 veces.
Podríamos continuar con otros muchos ejemplos que demuestran que los países occidentales desarrollados están más interesados en la guerra que en buscar la solución definitiva al conflicto.
| La visita de Zelenski a EEUU denota quien manda en la guerra. |
Recientemente el presidente de Ucrania realizó una visita relámpago a Estados Unidos donde se reunió con Biden e hizo un acto caricaturesco en el Congreso de ese país, denotando preocupación ya que existe la posibilidad de un recorte en la ayuda una vez que la nueva bancada tome sus cargos en enero, pero antes de eso volvió recibir otra millonaria ayuda valorada en 1850 millones.
Desde el mismo inicio del conflicto los intereses se han movido en distintas direcciones, todos quieren llevarse la mejor tajada que puedan sacar, la billetera ha estado abierta, pero ni esos millones ni los que están por llegar impedirán que Ucrania sea destruida por una guerra de oscuros intereses imperiales.
A las puertas del 2023 solo nos queda esperar una solución diplomática y negociada de ese conflicto porque si continúa escalando podrían suceder irremediables y dolorosos hechos a la humanidad.
| Con el dinero destinado a la guerra se podría financiar 22.7 veces la ayuda humanitaria a Somalia. |
No hay comentarios.:
Publicar un comentario