Los pueblos que no luchan por mantener su memoria histórica intacta, no sobreviven al error y más tarde o más temprano serán tomados por el imperialismo que está pendiente de cada error que se cometan en nuestros territorios.
Previo a este 8 de octubre, nuevo aniversario de la caída en combate del Comandante Ernesto Che Guevara, en una ciudad de El Salvador se desmontó una estatua del icono guerrillero Heroico, una de las figuras más reconocidas a nivel internacional y estandarte de miles de batallas en nuestra América.
Por supuesto que este hecho desencadenó oleadas de críticas o de aplausos, depende de la acera donde se mire, porque a estas alturas de la historia el Che Guevara es la personificación del espíritu rebelde, de la lucha interminable contra el imperialismo, la pobreza y la desigualdad.
La CIA, los medios hegemónicos de información, los tanques pensantes y cuantas armas tiene el imperio en sus manos, han tratado a lo largo de décadas de borrar de la historia el legado del legendario combatiente, su vil asesinato en Bolivia fue un boomerang que aún lo sienten como el primer día.
No hay batalla popular en cualquier lugar del mundo donde no esté la imagen más famosa del Che como un símbolo de libertad, independencia y soberanía, por eso hay que cambiar la historia.
| Ernesto Che Guevara y Alberto Granados junto a su inseparable motocicleta. |
América Latina siempre estuvo en la mira de Ernesto Guevara, muy joven realizó viajes por distintos lugares del continente, dejándolos reflejados en sus notas diarias. Estos viajes los hizo en su inseparable motocicleta, primeramente viajó solo hacia el norte de Argentina, después recorrió Sudamérica en compañía, esta vez, de su amigo Alberto Granados.
Estos viajes le permitieron observar con sus propios ojos la pobreza extrema y la injusticia social que asolaba el continente, pudo observar las pésimas condiciones de trabajo de los mineros, campesinos y la gente humilde de nuestros pueblos, de esa forma se fue forjando ese espíritu anticapitalista que comenzaron a despertar sus ansias de libertad a través de la revolución, el único camino posible de alcanzar la libertad y la igualdad plena.
Una vez graduado de medicina llegó Ernesto Guevara a Guatemala donde el gobierno popular de Jacobo Arbenz intentaba instaurar una sociedad justa, hasta que la CIA manipuló los hilos y derrota al gobierno, participando Ernesto en su defensa, pero imposible revertir la situación. Este golpe de estado lo convence que Estados Unidos siempre sería el enemigo eterno de los pueblos.
Es así como hay que recordar al Che Guevara, no importan los intentos de desacreditar su imagen y su legado universal si mantenemos vivo su sueño de justicia y unidad para todo el continente.
Podrán derrumbar estatuas, intentarán borrar su nombre de plazas, calles o escuelas, pero nadie puede borrar la historia de los pueblos, nadie podrá borrar las ansias de libertad que Ernesto Che Guevara le dejó al mundo.
Sus restos mortales están en la ciudad de Santa Clara, Cuba, convertida en plaza santuario de la libertad y el antimperialismo, allí descansan los restos del Che y su batallón de refuerzo, una inyección de fuerza y moral para seguir la batalla.
"Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!"
Discurso pronunciado por Fidel Castro en la Velada Solemne en Memoria del Comandante Ernesto Che Guevara, en la Plaza de la Revolución, 18 de octubre de 1967
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