A principios de septiembre le estuvimos informando sobre las acciones de la contrarrevolución radicada en Miami y otras partes del mundo para obstaculizar el calendario diplomático internacional de la mayor de las Antillas, pero al pasar balance a esas acciones podemos decir, en buen argot deportivo, se fueron de 3-0.
Sí, porque a pesar de los millones que cada año pone el gobierno de los Estados Unidos para desarrollar la subversión contra Cuba, lo siguen gastando en acciones estériles que nunca logran nada siendo esos días un claro ejemplo de lo que decimos.
La causa más explícita de estas derrotas, aunque indudablemente no es la única, son las personas que ponen en función de llevarlas a efecto y ahí es donde todo el plan de frustra porque ninguno de esos personajillos tienen moral o prestigio para que la comunidad internacional les haga caso.
Ya les hablamos de la tarea de Orlando Gutiérrez Boronat en países del área y Europa, hoy le toca el turno a un personaje femenino que, lamentablemente ha vivido de la muerte de su padre intentando ganar un espacio y dinero lanzando una verborrea barata y sucia contra su propio país.
Nos referimos a Rosa María Payá Acevedo, encargada de sabotear la presencia cubana en la ONU además de coordinar las marchas y protestas en las calles de Nueva York, siendo su tarea principal obstaculizar la elección de Cuba para el Consejo de Derechos Humanos, pero ya sabemos que eso fue un gigantesco fracaso.
La selección de esta mujer por los servicios especiales del imperio como eje central para desestabilizar a Cuba a nivel internacional se basó en la manipulación de la muerte de su padre en un accidente automovilístico, el cabecilla interno Oswaldo Payá, aceptando Rosa María desempeñar este papel a cambio de visas como refugiados políticos para ella y su familia por considerar que “sus vidas estaban en peligro dentro del país”.
Una vez que se aceptan las condiciones de la “susodicha”, viaja a Miami donde es patrocinada por otros fracasados, la entonces representante Ileana Ros Lehtinen y Marco Rubio los cuales viendo la posibilidad de posicionar en el mundo una cara joven de la inexistente oposición cubana la preparan y organizan innumerables viajes con los gastos pagados (por los contribuyentes estadounidenses) para dar a conocer su agenda política, una agenda basada en la mentira y la presión.
De esa manera visitó decenas de países donde la recibieron con alfombra roja en varios de ellos, además de desarrollar conversaciones con Ministros, ex presidentes y altos funcionarios, no solo de gobiernos en América Latina y Europa, sino también en organismos internacionales como la OEA.
Las acciones de Rosa María se han basado en continuar con la historia del supuesto asesinato del padre, algo que la justicia en España dejó bien claro porque jamás han presentado una prueba creíble de esa falsedad, o brindar conferencias en instituciones internacionales donde en más de una ocasión la han puesto en su lugar quedando como una total mentirosa.
Pero eso no es todo, ha mantenido vínculos estrechos con la mafia terrorista de Miami, ha participado en actos públicos en Estados Unidos acompañando a personalidades del gobierno donde ha pedido más bloqueo, inclusión de líderes cubanos y al Partido Comunista de Cuba en listas terroristas, ha solicitado abiertamente el derrocamiento de un gobierno democráticamente electo, pide invasión militar a su país de origen y miente diaria y sistemáticamente sobre la realidad cubana, todos constituyen delitos en cualquier país del mundo.
| Rosa María junto a Donald Trump e integrantes dela Brigada 2506. |
Utilizar la muerte de su padre para llenar sus bolsillos de dinero e intentar vivir de forma acomodada dice a las claras la calaña de Rosa María Payá, pero veamos ahora quien fue su padre, un pintoresco personaje realzado por obra y gracia de la mafia y las organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Estados Unidos pero olvidado totalmente en la actualidad porque nunca dejó ningún legado.
Oswaldo Payá Sardiñas fue un mercenario que fundó el Movimiento Cristiano de Liberación, ingresando además a la Internacional Demócrata Cristiana y la Organización Demócrata Cristiana de América.
Reunió a más de cien miembros de la extrema derecha cubana residentes en el exterior, varios de ellos con vínculos terroristas para intentar redactar un programa de transición al capitalismo. Era asiduo visitante de la Sección de Intereses de los estados Unidos en la Habana (actualmente la embajada) para recibir orientaciones del trabajo a realizar, manteniendo en ese lugar contactos estrechos con la CIA.
Las amistades de Payá Sardiñas eran Carlos Alberto Montaner, ex agente de la CIA y presidente de la Unión Liberal Cubana, una organización financiada por la CIA que se encargaba de dirigir la política hacia Cuba en Europa y otros países, además de José Basulto el líder de Hermanos al rescate. También mantenía constantes encuentros con miembros de la organización terrorista Fundación Nacional Cubano Americana.
En su desespero por mantener una imagen de líder (a pesar que jamás tuvo influencia en la política interna del país) engendró el Proyecto Varela, un documento que buscaba una ley para una supuesta “mayor libertad de los cubanos”, demostrándose que el citado proyecto fue redactado por la Sección de Intereses el cual en su presentación a las autoridades cubanas estaba lleno de firmas falsas desinflándose de inmediato.
El 22 de julio de 2012 fallece en un accidente automovilístico en la carretera Las tunas a Bayamo junto a su inseparable amigo Harold Cepero, resultando lesionados además, dos ciudadanos extranjeros que visitaban el país para abastecerlo monetariamente y quienes traían instrucciones precisas de actividades subversivas a realizar dentro del país.
A grandes rasgos hemos hablado de la familia Payá, personajes que jamás han logrado influir en el pueblo cubano y por tanto solo le han robado el dinero a los centros de inteligencia estadounidenses.
Después de los sonados y sucesivos fracasos sufridos por la mafia miamense, el Departamento de Estado y otras instituciones que han financiado esta operación han comenzado a pedir cuentas y entre las personas a las cuales se las han pedido está Rosa María.
De nada le han valido sus estrechos vínculos con el desacreditado Luis Almagro, Secretario General de la OEA, su imagen ha quedado tan dañada que la comparan con el "desaparecido" Juan Guaidó.
La contrarrevolución cubana, tanto dentro como fuera de la isla, es mercenaria basando su trabajo en el dinero que puedan conseguir para sus arcas personales.
Para intentar acabar con la revolución cubana hay que tener una moral y prestigio a prueba de balas porque la revolución sí la tiene, jamás han podido presentar una cara creíble que les permita alcanzar los objetivos de desacreditar esta obra a nivel internacional.
Hija de gato caza ratón, desinflada rápidamente, desmoralizada hasta los tuétanos está en boca de todos por fracasada, mentirosa, mercenaria y terrorista.
Así le pasa a todo aquel que intente hacerle daño a su país de origen, caerá en el saco del olvido donde ya comienza a entrar.
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