Muchos hechos de interés han estado ocurriendo en las últimas semanas en el continente y que ponen al descubierto las acciones de Estados Unidos en su intento de retomar el control de nuestras naciones, por lo que es importante mantenerse alertas y no ceder en el empeño de la unidad para el bien de los pueblos.
Desde que se anunció la fecha de las elecciones presidenciales en Venezuela, la guerra mediática ha sido intensa tratando de desacreditar ese proceso, basado en lo fundamental en la inhabilitación de María Corina Machado, una persona deleznable que ha pedido agresión militar y más bloqueo a su país de origen.
Es lógico que no pueda participar de las elecciones, si usted no tiene amor a su país y está dispuesta a entregar la soberanía pues no puede participar y deje que los demás griten.
En este caso resulta lamentable que algunos gobiernos de izquierda e importantes personalidades del área hayan caído en el juego imperial y “expresen preocupación por el desarrollo de las elecciones y la democracia venezolana”, eso solo es un guiño al imperio, no se le hace ningún bien a la unidad latinoamericana con expresiones como esa.
La democracia venezolana está bien estructurada, lo ha demostrado a través de los años, en sus problemas internos nadie debe inmiscuirse y debemos esperar los resultados de las elecciones de julio, pero ya muchos han “cantado” que no reconocerán los resultados, interesantes decisiones.
México también ha estado en el centro de los ataques de sus vecinos del norte, también “casualmente” con elecciones presidenciales en el año que corre.
Este país a partir de la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en factor principal para mantener y afianzar la unidad en el continente, razón más que suficiente para que se despliegue sobre ellos el odio imperial.
La intromisión de Marco Rubio en el proceso electoral (del cual hablaremos próximamente) demuestra la preocupación existente en las altas esferas estadounidenses en imponer un candidato que sea capaz de alcanzar la presidencia y se pliegue a sus intereses. En este caso no es solo interés de la Casa Blanca sino también de la industria armamentística y de los carteles de la droga, de ahí la presencia de Marco Rubio, el representante de la mafia miamense, en las elecciones mexicanas.
Argentina y Ecuador son dos puntos y apartes, sus llegadas al poder ha significado la puerta abierta para comenzar a corroer las bases de unidad, pilar de la existencia de nuestros pueblos.
Las constantes visitas de la Jefa del Comando Sur a ambos países, la llegada de militares estadounidenses, la compra de armamento moderno y la constitución de nuevas instalaciones militares hacen ver con recelo y preocupación su presencia.
Del presidente argentino solo decir que la historia lo recordará como uno de los presidentes más serviles y genuflexos después de la dictadura militar, sus actos así lo delatan.
| El violento asalto a la embajada de México en Quito es una muestra de entreguismo del gobierno ecuatoriano. |
Las últimas acciones sucedidas en Ecuador con el asalto a la embajada de México en ese país señalan a Novoa como un presidente sin experiencia, tanta que tal parece que no conoce la convención de Viena por lo que lo hace ser muy peligroso, y podría ser el abanderado yanqui en la región junto con Milei.
Una vez más América Latina está en la mira, los deseos del poderoso vecino del norte de lograr la desunión total de los pueblos sería una importante carta de presentación del presidente y candidato a las elecciones de noviembre, porque año electoral en ese país, cualquier cosa puede pasar.
Cada país es libre de elegir a sus gobernantes, pero eso no es carta abierta para permitir la intromisión en nuestros asuntos de quienes quieren vernos desaparecer como pueblos e imponernos su identidad, solo nosotros y la unidad podemos evitar el desastre.
Los hechos de las últimas semanas demuestran que estamos caminando por una cuerda floja, las amenazas y las presiones continuarán.
Quiero terminar con palabras del Comandante Hugo Chávez, artífice de los años esplendorosos de unidad continental: “En América Latina nos quieren imponer el modelo de democracia diseñado por los Estados Unidos, y al que no acepte entrar por ese carril, lo acusan de populista radical, terrorista y dictador”.
Eso es lo que estamos viendo hoy, mantengámonos alertas que el imperio no cejará en su empeño de destruirnos.
| Javier Milei y Daniel Novoa, dos presidentes lacayos. |
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