Siempre se debe estar atento a cada suceso político que ocurra en cualquier país del mundo, porque detrás de ese movimiento se pueden originar otros procesos que deriven en acontecimientos con mayor o menor importancia global.
Eso ha sucedido ahora mismo en Ecuador. Cuando el presidente Daniel Novoa reconoció que al interior del país existía un conflicto armado se lanzaron las alarmas a nivel regional, muchos países rápidamente le dieron su apoyo al mandatario al igual que otras fuerzas políticas opositoras, pero éste rehusó cada una de las ayudas brindadas y se marchó para buscar ayuda en Estados Unidos, ese país que condiciona cada gesto a sacar provecho para sus intereses.
Así mismo ha sido, ya entró en Ecuador el Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, una organización que solo ha traído para el continente intervenciones, guerras y muertes, algo que el imperio sabe hacer muy bien.
La preocupación regional por la presencia en Sudamérica del Comando Sur no es gratuita, los orígenes de esta organización se remonta al 2 de noviembre de 1903 cuando un primer grupo de marines llegó a Panamá, “casualmente” un día antes que ese país se independizara de Colombia.
El objetivo público de la presencia de los militares estadounidenses era proteger el ferrocarril que unía ambas costas panameñas, pero en la realidad era impedir que Bogotá sofocara el alzamiento en Panamá y convencerlos que la separación era inevitable.
Durante todo el siglo XX, los Estados Unidos utilizaron esa fuerza para realizar múltiples intervenciones en países soberanos, llegando a manejar 135 mil efectivos.
Una vez que concluye la Segunda Guerra Mundial, el poderío militar se centró más en América Central y Suramérica donde veían una gran amenaza comunista, sobreviviendo incluso a la guerra de Viet Nam donde se pensó desarticular el comando para enviar sus efectivos a esa guerra.
En todo este periodo Estados Unidos ha intervenido en 41 ocasiones en el continente, de ellas 14 intervenciones directas y 27 de forma indirecta apoyando a los movimientos opositores a los gobiernos a derrotar.
Todo el mundo recuerda la invasión a Panamá, ejecutada en su totalidad por el Comando Sur en 1989 donde llegaron a desplegar 27 mil soldados. Esa invasión le causó a los panameños 341 muertos y 2007 heridos civiles, además de una amplia destrucción en todo el país.
| La invasión a Panamá fue ejecutada por el Comando Sur. |
En épocas recientes al Comando Sur se le atribuyen el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, el intento de golpe de estado en Venezuela en 2019, amenazando incluso con una intervención militar directa.
Se implica a esta fuerza del diseño y aplicación del Plan Colombia con el supuesto fin de enfrentar al narcotráfico y contribuir a la paz del país, no logando ese declarado objetivo pero afianzando su presencia al dejar 8 bases militares repartidas por toda la geografía colombiana.
Es responsable de varias bases militares en la región, incluida la Base Naval de Guantánamo en Cuba o la de Soto Cano en Honduras. Posee centros de operaciones en Aruba, Curazao y El Salvador, así como una red de radares “antinarcóticos” en Perú, Colombia y otros países andinos y del Caribe.
La actuación irresponsable del Comando Sur en todo el continente no ha estado exenta de violaciones a los Derechos Humanos, existen aún varias demandas para que desclasifiquen documentos que apuntan directamente a este aspecto, pero tal vez nunca conoceremos esas pruebas.
La actual comandante de esta fuerza militar General Laura Richardson se mueve constantemente por toda la región dando la impresión de ser un procónsul que deja bien claro a todos cual es el papel de Estados Unidos, viene siendo el principal interlocutor del gobierno yanqui en la región intentando imponer la política exterior y de seguridad dictada desde la Casa Blanca.
Regresando a Ecuador, ya ha comenzado a llegar a ese país la ayuda militar acordada para enfrentar la violencia, además de otras fuerzas como el FBI que ayudará y entrenará a las fuerzas policiales, ese es el acuerdo público.
En cuanto al interés geopolítico, le ha venido como anillo al dedo para perpetuar su presencia en el área. Recordar que con la llegada de Gustavo Petro a la presidencia de Colombia las acciones del Comando se han visto disminuidas desde ese país y resulta vital instaurar otro centro de operaciones que pueda ser activo, teniendo en la mira a Venezuela, Bolivia y otros más, fundamentalmente por los enormes recursos naturales que posee la zona a los cuales Laura Richardson les da máxima prioridad.
No es una preocupación tonta o pasada de moda la presencia del Comando Sur en Ecuador, pero más preocupante aún resulta la aceptación del pueblo ecuatoriano de “esa ayuda” olvidando que donde estén los militares estadounidenses la muerte asecha.
¿Por qué nuestros pueblos tienen que soportar la mirada inquisidora del ejército más potente del mundo?
¿Por qué tenemos que seguir rindiendo cuentas a esta fuerza que nada tiene que ver con nuestra cultura y resistencia histórica?
¿Cuál fue el motivo del presidente ecuatoriano a no aceptar la ayuda regional o de fuerzas internas y sí recibir la ayuda militar imperial?
Solo algunas preguntas que nos pueden ayudar a entender este entramado geopolítico que hoy se juega en la región.
Jamás los Estados Unidos nos han mirado con cara de amigos, nos siguen mirando como su patio trasero para extraer los recursos naturales y mantener su dominio regional, no olvidemos la historia.
Estos son solo algunos ejemplos de la implicación del Comando Sur en la región, se podrían presentar muchos más extendiendo demasiado este trabajo.
No pequemos de inocentes, el Comando Sur del ejército de Estados Unidos entró a Ecuador y de allí no se irá, tiempo para ver.
| ¿Cuanto tiempo estará el Comando Sur en Ecuador?, ya anuncian un plan de defensa por cinco años. |