Recientemente el presidente de México Andrés Manuel López Obrador convocó a una cumbre virtual en el marco de la CELAC para trazar estrategias y enfrentar la inflación y los altos precios de los alimentos que enfrenta la región.
La principal causa de la feroz inflación que golpea al mundo, porque no es un problema exclusivo de un país o región, ha sido la pandemia de COVID19 que tuvo al mundo en vilo durante varios meses y posteriormente el conflicto en Ucrania, azuzado por Estados Unidos y la OTAN. Estas dos causas principales, conjugadas con la desigual distribución de las riquezas han hecho un mundo más individualista donde ese mundo post pandémico que se esperaba de solidaridad, lamentablemente no ha ocurrido.
En el caso de América Latina, para este año 2023 se espera que la inflación promedio caiga al 5%, luego de alcanzar un elevadísimo 7,5% el año anterior. A pesar que todas las predicciones indican un leve crecimiento del PIB de 1,4% es demasiado bajo para lograr avances en el enfrentamiento a la pobreza.
La eliminación de la inflación no será parejo en todo el continente ya que algunos verán una moderación en el control de precios, pero otros seguirán sorteando esos problemas un poco más de tiempo, debido principalmente a la fortaleza de sus respectivas economías.
Brasil, Chile y México serán los líderes en el control de la inflación, mientras Argentina se retrasará un poco más debido a la estructura de su economía.
A nivel mundial la inflación también muestra una disminución a 6,6%, pero se mantiene muy por encima que años anteriores a la pandemia, ratificando que esa es la causa principal del desequilibrio económico que está afectando a la humanidad.
En el caso de Cuba, además de lidiar con todos los males descritos anteriormente, hay que agregar el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos y aunque algunos intenten desvirtuar las causas para el país del bloqueo, el mismo se mantiene activo causando enormes gastos y dificultades a la economía cubana.
En la Cumbre contra la inflación se acordó crear un grupo técnico que proponga y aplique medidas efectivas a nivel continental que faciliten el intercambio de bienes y servicios y que esos productos lleguen a las personas más vulnerables. Así mismo acordaron eliminar las trabas arancelarias y sanitarias, así como involucrar en esta lucha a todos los medios productivos y logísticos de la región.
La iniciativa de la CELAC llega en un momento importante para la región donde predominan los gobiernos de izquierda lo que puede facilitar la concreción de acuerdos y una lucha efectiva y eficaz, pero lo más importante, que los recursos lleguen a todos, independientemente del lugar donde vivan.
Los países de América Latina y el Caribe de la mano de la CELAC pueden demostrar al mundo que la unidad es la única vía para salir de la crisis económica internacional y que un mundo mejor es posible.
