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04 abril 2022

Cuba meses después del 11 de julio.

 

Los hechos violentos ocurridos en Cuba el 11 de julio del pasado año fueron orientados y financiados por el gobierno de los Estados Unidos en su afán de doblegar a Cuba y que ésta se plegue a sus intereses. Para desarrollar estas acciones se aplicaron las normas del manual de guerra no convencional o golpe blando, desarrollando una brutal guerra mediática donde las redes sociales jugaron un papel primordial.

El momento en que se decide poner en marcha esa operación, ocurría en Cuba un pico pandémico de la COVID19 con el incremento diario de casos positivos y fallecidos, una crisis económica que afectaba a todos los renglones del país y un sistema energético en emergencia, sucediendo apagones que en muchos casos sobrepasaban las 6 horas. Una vez derrotada la intentona golpista comienzan las investigaciones y se detienen un número de personas en todo el país que son presentados a los tribunales de justicia en el transcurso de los meses sucesivos.

A partir de ese momento se retoma la campaña internacional de descrédito y calumnias con el fin de intervenir en los procesos judiciales alegando que esas personas hacían uso del “libre derecho a la protesta” lo cual se ha demostrado no es cierto, pero donde más han intentado hacer énfasis es en las sentencias de los participantes en los hechos de la Guinera y la esquina de Toyo, los cuales fueron condenados entre otros delitos por sedición.

A partir de los materiales presentados en la vista oral fueron sancionadas 128 personas, un acusado fue absuelto y otro sancionado a pena no privativa de libertad, estando en correspondencia con los daños ocasionados, el nivel de participación y la repercusión de los hechos. Entre las  acciones violentas  estuvieron el lanzamiento de piedras y botellas contra funcionarios y agentes del orden interior, destrucción de autos patrulleros, lesiones a personas, daños materiales, lanzamiento  de cócteles molotov entre otros, hechos que en cualquier país del mundo hubieran sido catalogados como acciones terroristas.

Otro aspecto del cual se hacen eco es la supuesta encarcelación de menores de edad que hayan participado en estos hechos, el código penal vigente establece en su artículo 16.2 que la edad para exigir responsabilidad penal es de 16 años cumplidos al momento de cometer el delito, por lo cual no hay sancionados menores de edad. A los acusados que las edades rondan entre los 16 y 20 años se aplicó lo que está establecido en las leyes cubanas las que incluyen una reducción de las penas mínimas y máximas. En todos los juicios los acusados pudieron contar con la presencia de un abogado defensor que tuvo acceso a todas las pruebas presentadas, además de tener el derecho de presentar su recurso de apelación, de estas cuestiones, la “gran prensa” no habla.

Las marchas de ese día fueron convocadas bajo el supuesto pretexto de reclamar mejores condiciones de vida, lo cual provocó que personas honestas y confundidas se presentaran a reclamar sus derechos pero una vez que vieron lo violenta que se convirtieron desistieron de sus intenciones y se retiraron, a esas personas jamás se les ha molestado, tampoco hablan de eso.

El delito de sedición lo recogen las demás legislaciones del mundo, que tiene como condición que varias personas se hayan consensuado de forma previa o durante los hechos en curso para actuar de forma violenta contra personas o bienes, con el fin de subvertir social o políticamente el orden estatal. En el caso de Cuba se configura también ante sucesos que atentan contra el orden interior o la seguridad del estado, lo cual en los casos del 11 de julio de los barrios de La Habana se configura plenamente.

Lo señalamos en un artículo anterior, Cuba es un estado de derecho, tiene sus leyes y hay que cumplirlas. No se pueden reclamar supuestos derechos violentando los deberes como ciudadano en una sociedad de ley. Durante esos hechos en Cuba no se dispararon bombas lacrimógenas, no se sacaron carros lanza agua para reprimir al pueblo y mucho menos se tiraron balas de goma.

Buscar interferir en los procesos judiciales es intentar  sentar a Cuba en el banquillo de los acusados a nivel internacional por hechos que pueden ser habituales en cualquier país del mundo, pero no en Cuba. No hay dudas, fueron hechos violentos que intentarán de cualquier manera volver a repetirlos, pero para eso hay un antídoto que ya ha demostrado su efectividad, la unidad del pueblo cubano.

 

Cuba está a salvo, a pesar de las heridas › Cuba › Granma - Órgano oficial  del PCC
Personas civiles lesionadas por la agresividad de las protestas.

 

El relato de las protestas en Cuba le pertenece a la ciudadanía
Mucha violencia en los hechos vandálicos.

 

Fiscalía General de la República informa sobre estado de los procesos  penales derivados de los disturbios provocados el 11 de julio de 2021 |  Cubadebate
¿Cómo serían catalogados estos hechos en cualquier país del mundo?

 

Los sucesos del 11 de julio: Cuba cree en los jóvenes – Canal Caribe
Ante la agresividad del enemigo, el antídoto perfecto, la unidad del pueblo cubano.

 

03 abril 2022

La Migración, política y discriminación.

 

#Vamoscontodo

Se conoce que los factores que determinan los movimientos migratorios en el mundo son varios y van desde lo económico, lo político, climático, familiar entre otros muchos, los cuales en magnitud y frecuencia no van a disminuir lo que significa que las migraciones continuarán en sostenido incremento.

Según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), organización asociada a las Naciones Unidas, a mediados del 2020 había cerca de 280,6 millones de migrantes en el mundo, cifra que va creciendo cada año y que representa el 3,6% de la población mundial. Estados Unidos es el principal destino de los migrantes desde 1970, le siguen Alemania, Arabia Saudí, Rusia y Reino Unido como los países que más migrantes reciben cada año. En cuanto al lugar de nacimiento de los migrantes internacionales casi 18 millones de personas proceden de la India, siendo el país del mundo con más migrantes el año pasado, le siguen Méjico con 11.2 millones, seguidos por los 10.8 millones de Rusos que viven en el extranjero, 10.5 millones de Chinos y 8.5 millones de Sirios1.

En cuanto a los desplazados en Centroamérica y Méjico se señala que el flujo migratorio no tiene precedentes, ya que cerca de 1 millón de personas han huido de sus países a causa de la violencia o las faltas de oportunidades y se ha visto profundizada la crisis por la pandemia de la COVID19, lo que ha convertido a Méjico en un país de destino y tránsito para llegar a los Estados Unidos, calculando que más de 116 mil personas solicitaron asilo en ese país, un nuevo récord2. Esto sucedió a partir de la promesa incumplida del gobierno de Joe Biden de tener un trato amistoso con los migrantes, lo cual no sucedió y ha expulsado a cientos de miles de personas a sus países de origen.

Como puede verse, las oleadas migratorias han sucedido a lo largo de los años, sin que se politice tanto el tema como se hace con los migrantes cubanos, los cuales han estado llegando a Centroamérica para comenzar una larga cadena de eventos en su afán de llegar a los Estados Unidos.

La cantidad de cubanos migrantes en la actualidad ha ido en aumento, pero es mucho menor al número de personas que provienen de países Centroamericanos que se atreven a enfrentarse a esas largas horas de caminatas y agonías y no tienen segura su entrada al gigante del norte como sí la tienen los procedentes de Cuba a partir de la aplicación de la Ley de ajuste Cubano.

A partir de la feroz campaña mediática que diariamente se lleva contra Cuba, se trata imponer la matriz de opinión al mundo que “de Cuba todos se van”,  eso es faltarle el respeto a los millones de cubanos que diariamente salen a construir y forjar un futuro en el país que los vio nacer o a los miles de jóvenes estudiantes universitarios que cursan gratis sus estudios.

Cuba está atravesando una profunda crisis económica originada por la pandemia de COVID19, a lo cual se suma ahora la crisis en Ucrania y las ilegales sanciones contra Rusia, pero esa crisis la sufren los países más desarrollados del planeta, que en el caso de la mayor de las Antillas se le une también el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, no hablar de estas causas como el detonante del incremento de los migrantes cubanos es ocultar la verdad.

Mantener la presión sobre la isla para descalificarla ante el mundo es el objetivo del actual inquilino de la Casa Blanca y el tema migratorio es la punta del iceberg para lograr su objetivo, de allí que pone las más disimiles trabas para una emigración segura y ordenada, presionando además a los países de tránsito para que apliquen medidas a los viajeros cubanos y de esa forma tensar aún más la cuerda.

Por lo visto hasta aquí no parece que esta situación se vaya a revertir en las próximas semanas o meses, este es el pretexto ideal para satanizar a Cuba, incrementar el bloqueo y asfixiar al país para lograr el ansiado estallido social y posterior cambio de régimen, ese es el plan que se lleva a cabo. Como respuesta Cuba se mantiene trabajando y confiando en que un futuro mejor es posible.

1 según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM)

2 Cálculos de la ACNUR.

 

Las Olas Migratorias a Estados Unidos
Las oleadas migratorias siempre han tenido a EEUU como principal destino.



Caravanas de migrantes: la "histórica" oleada de indocumentados de todo el  mundo que está llegando a México - BBC News Mundo
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