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17 abril 2022

Girón la derrota anunciada.

 

En 1960 el entonces presidente Dwight Eisenhower realiza  un recorrido por varios países de Latinoamérica donde puede observar el amor que ya sentían por Cuba y Fidel Castro los pueblos del hemisferio, así como el incremento del odio hacia el país que representaba. Al regresar a Washington estaba consciente de la necesidad de acabar con esa gesta independentista que ponía en riesgo sus ambiciones hegemónicas e imperiales, es por eso que el 17 de marzo aprueba un plan de acción para acabar con la amenaza. Con el pomposo nombre de “programa de acción encubierta contra el régimen de Castro” se ponía en funcionamiento el plan dirigido y organizado por la CIA.

Para tener éxito se necesitaba que los principales cabecillas fueran exiliados cubanos, razón por la cual se unen muchos de ellos a esta nefasta idea. Después de participar en varias reuniones con oficiales de la CIA y en Congresos en países del área se crean los campamentos para organizar y entrenar una brigada mercenaria que tendría el objetivo de desembarcar en Cuba con armamentos de alto poder de fuego. Esta brigada se conforma totalmente por exiliados cubanos que hacía poco menos de dos años habían abandonado Cuba ante el avance de la Revolución. La brigada recibió entrenamiento en Estados Unidos, Panamá, Guatemala, Puerto Rico y Nicaragua, estableciendo unos 13 campos de entrenamiento. El nombre de Brigada de asalto 2506 se origina por ser la identificación de la primera baja sufrida producto de un accidente en los entrenamientos en Guatemala.

Para que se tenga una idea de las verdaderas razones para invadir Cuba, esta brigada mercenaria estaba conformada por 110 latifundistas, 24 grandes propietarios, 67 casatenientes, 112 grandes comerciantes, 194 ex militares y esbirros, 179 acomodados, 55 magnates industriales, 112 lumpen, 236 empleados fijos, 82 altos empleados y 200 socios de clubes aristocráticos. Además tenían un buen poder de fuego ya que estaba conformada por una flotilla de cinco barcos, otras unidades de guerra y una potente fuerza aérea. Entre los integrantes de la brigada se encontraban “ilustres personajes” que con el cursar del tiempo se convirtieron en agentes activos de la CIA como Félix Rodríguez Mendigutía o terroristas confesos como eran Luis Posada Carriles, Orlando Bosch Ávila, José Antonio Llama o Jorge Más Canosa, dejando bien claro el futuro que le esperaría al pueblo cubano si esa invasión triunfaba.

La naciente Revolución Cubana sin experiencia militar, pero con un líder inmenso como Fidel Castro supo organizarse en poco tiempo y derrotar la invasión en menos de 72 horas, donde confluyeron varios aspectos, la dirección estratégica de Fidel, la valentía del pueblo para defender su Revolución y la cobardía de los invasores que pensaban que iban a tener más apoyo logístico y militar del presidente Kennedy.

Las bajas entre los agresores fueron más de 200 muertos, 1192 prisioneros a los cuales se les respetó la vida y ninguno fue torturado, además de 12 aviones, dos buques de transporte entre otros armamentos. Después de una larga y evasiva negociación el gobierno de los Estados Unidos decidió pagar una indemnización de 63 millones de dólares por los daños ocasionados y los detenidos fueron cambiados por compotas para niños, regresando a su cuartel general de Miami donde han fundado parques y museos con el nombre de la cobarde Brigada. Según los pocos documentos que se han desclasificado hasta la actualidad uno señalado entonces como “alto secreto” describe que la invasión falló debido a la mala gestión de la CIA, la incompetencia, la arrogancia y el engaño. Así mismo se expone que se había aprobado el uso del napalm para apoyar el desembarco por lo que venían decididos a masacrar al pueblo en aras de lograr su objetivo.

A lo largo de los años estos personajes se convocan y mantienen la idea que fueron derrotados por la traición de Kennedy de no apoyar la invasión una vez que se puso en marcha, pero lo cierto es que el pueblo cubano luchó con la moral bien alta en defensa de su patria y esos principios jamás estuvieron presente en los invasores.

Más de allá de espurios reconocimientos, actos, homenajes y visitas de altos funcionarios del gobierno a la sede de la Brigada, estos personajes recibieron una sonada derrota, su cobardía y ambición les impidió ver a un pueblo junto a sus líderes defendiendo su país y el mayor título que pueden tener es el de ser integrantes de la brigada que sufrió la Primera Gran Derrota del Imperialismo en América.

El pueblo cubano no olvida la historia, la estudia a profundidad para conocer de qué métodos se vale el imperialismo para lograr sus objetivos y estar alertas ante cada acción y provocación, para igual que en 1961, volverlos a derrotar y continuar con la marcha triunfante de la Revolución.

 

Invasion Playa giron.jpg
Fidel montado en un tanque Ruso.

 

Mercenarios rendidos y capturados durante la batalla.


En Miami está ubicado un museo que les recuerda la cruda derrota sufrida en Cuba.

 

15 abril 2022

Derechos humanos o cubanos con derechos

Cuba: Sí a los derechos humanos – Canal Caribe

 

Los derechos humanos son el conjunto de derechos y libertades fundamentales para el disfrute de la vida humana en condiciones de plena dignidad. Estos derechos deben ser reconocidos por el estado por lo cual deben estar recogidos en la constitución.

Hablar de los derechos humanos en Cuba es bien difícil si se van a mirar de forma politizada y sesgada con la mirada puesta en derrocar el  sistema político del país. Los cubanos en la actual coyuntura política y social usamos con más fuerza varios términos que siempre han estado en la mira del enemigo como pueden ser la libertad de expresión, el derecho a la información, a la manifestación, a la reunión, entre otros, por lo que disfrutar de esos derechos es un deber de cada ciudadano, pero hacerlo con responsabilidad también es un deber imprescindible.

Los ciudadanos cubanos tienen derechos bien garantizados como el derecho a la vida, a la seguridad individual, a fundar una familia, gozar del matrimonio o el tiempo libre. Los derechos que gozan los trabajadores son bien ganados después de muchos años de luchas y esfuerzos siendo el resultado de reivindicaciones ciudadanas exigidas antes y después del triunfo de 1959.

El derecho a la salud y a la educación gratuita, a viajar, a emigrar y mantener los lazos con su país, a una vivienda digna, a la alimentación, a un trabajo justo y digno son otros derechos que se han ganado y fortalecido en estos años de Socialismo.

En el caso de los derechos de los niños y jóvenes Cuba es un ejemplo para el mundo, asegurar las futuras generaciones para la construcción de un mundo mejor basándose en los valores y principios humanistas, garantizando los medios para el disfrute de una infancia y juventud felices, hacen que los niños y jóvenes vivan seguros en este país porque ellos son la esperanza del mundo. El mérito más grande de la Revolución Cubana radica en que los derechos de los niños y jóvenes son prioridad para el estado.

Solamente analizar los Derechos Humanos como aparecen reflejados en la Declaración Universal es no verlos en todo su alcance y dejar de lado otros derechos de las personas que son importantes para la vida. Los retos de la sociedad en su conjunto es conocer el alcance de estos derechos y llevarlos a su implementación y respeto.

Estados Unidos presenta cada año de forma unilateral un informe donde analiza los derechos humanos en el mundo, pero lo hace de una forma ciega, donde acusa a los países que no son de su agrado y resalta a otros que los violan de forma masiva y flagrante. ¿Acaso no violan los derechos humanos un bloqueo criminal por más de 60 años que afecta la vida de la familia cubana o pedir una invasión a tu país de origen solo por ser adversario político?

Reconocer la protección de los derechos humanos en Cuba no implica asumir una posición de disputa o beligerante a toda costa contra aquellos “defensores pagados” que son los escuchados por las organizaciones internacionales porque dicen lo que quieren escuchar, es una cuestión de moral, de objetividad, de razón porque los hechos en estos años de Revolución lo demuestran.

Participar en la defensa de los derechos humanos es construir una sociedad justa, equitativa, alcanzar objetivos para crear un país de bienestar personal y social. Hay mucho que trabajar todavía, juntos el gobierno y el pueblo podemos llegar a construir la sociedad que soñamos, pero con muchos derechos ya ganados.

 

El 'Día de los Derechos Humanos' deja huella


 

Cuba es un país bloqueado

   La política de sanciones de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas, ha generado costos económicos y sociales ...