El 11 de julio del 2021 Cuba vivió uno de los
momentos más oscuros de su historia revolucionaria cuando en varias partes del
país se sucedieron hechos violentos que se saldaron con un muerto, varios
heridos, lesionados y millonarias
pérdidas económicas.
Varios aspectos favorecieron la realización
de esos hechos, un país que estaba afectado por una ola pandémica que arrasaba
la vida de los cubanos y que se veía afectada por la escases de oxígeno medicinal,
una nación desmovilizada políticamente a partir del aislamiento social por lo
que las principales efemérides históricas no se recordaban de forma presencial,
todo eso conjugado con un uso extremo de las redes sociales fueron el caldo de
cultivo para llamar a esas movilizaciones. Todo eso, unido a la crisis económica y
energética que afectaba el país fue la mecha perfecta, el momento ideal
esperado desde el exterior para cambiar el régimen social de Cuba, un añejado
deseo que sigue en la mente del enemigo.
Eso solo son algunos de los factores que
intervinieron en esa oportunidad, ahora a un año de esos hechos hay otros
factores que se mueven en la misma línea. Desde el exterior se está llamando a
lanzarse a la calle, deseosos de ver un derramamiento de sangre entre cubanos
para poder culpar al gobierno y solicitar la intervención extranjera, se
mantiene el uso de las redes sociales para hacer esos llamados, además de un
incremento de las noticias falsas y una exageración de cualquier hecho que
ocurra en el país y que son normales en cualquier sociedad del mundo.
También han estado atacando sin piedad al
presidente del país en un intento desesperado de resquebrajar el apoyo popular
con que cuenta, todo eso unido a la crisis económica y energética que se
mantiene, son las esperanzas de los
mismos odiadores de siempre en lograr el ansiado cambio en la isla.
Pero las cosas han cambiado, la situación
política y social del país ha sido estable en el transcurso del año, la
juventud, baluarte directo de la sostenibilidad del proceso revolucionario se
encuentra activada y estudiando, el pueblo está inmiscuido en el día a día,
desde las labores diarias de su centro de trabajo hasta su vivienda, por lo que
ya no se cuenta con un material desmovilizado para lograr sus objetivos.
Por otra parte el descrédito de la contrarrevolución,
de allá y de aquí, unas redes sociales mayoritariamente revolucionarias y
activadas las 24 horas del día, son factores que influyen en que no sea tan
fácil manipular la mente de las personas.
No hay dudas, lo volverán a intentar el mismo
día 11 o en fecha bien cercana, activar las miles de cuentas fantasmas, incrementar
el cerco mediático sobre la mayor de las Antillas haciendo creer que se vive un
enorme caos dentro del país y el canto de sirenas para “ser libres” serán las
escasas opciones que tienen, pero no será fácil por los datos
aportados anteriormente.
Cuba es un país de paz, más allá de la crisis
económica actual, matizada por el cruel bloqueo de la mayor potencia
imperialista del mundo, la unidad en
torno al Partido y su gobierno se mantiene inalterable y esa es la principal característica
del país de cara a su futuro.
El enemigo nunca dejará de intentarlo, una y
otra vez probarán nuevos planes y reciclarán otros, pero todos se estrellarán
con la unidad del pueblo, esa que Fidel supo forjar a través de los años.
Volveremos sobre el tema y describiremos los
sucesos que se den en la isla, siempre apegados a la verdad.