Como les habíamos prometido en el artículo anterior, continuamos desenmascarando las acciones subversivas que contra Cuba se van tejiendo en los Estados Unidos.
En las denuncias que casi a diario se realizan desde la isla, queda claro que tanto la contrarrevolución dentro como fuera de Cuba responde a los intereses de las agencias de inteligencia que desde Washington crean las acciones y al final son los que pagan a los mercenarios.
En esta oportunidad no es diferente. El gobierno cubano a través de sus medios de prensa oficiales ha sacado a la luz la más reciente creación, la “Operación Streaming”, un engendro que puede clasificarse como “subversión clásica” pues pretende atacar a hechos y figuras de la revolución cubana, incluyendo tergiversaciones de hechos “más o menos recientes y que no aparecen en los libros de historia”.
Cuando analizamos las informaciones que van surgiendo sobre esta operación nos damos cuenta que es más de lo mismo; reciclaje de peones desgastados por años de buena vida, mentiras y fracasos; necesidad de instaurar bases de operaciones en otros países del continente, becas de preparación a jóvenes cubanos y el montaje de una operación mediática dirigida a puntos específicos.
Ya sabemos que la operación ha sido creada por los tanques pensantes del Departamento de Estado de conjunto con la CIA y las demás agencias que tienen a Cuba en primera línea, utilizando para ello a reconocidas figuras del teatro contrarrevolucionario como Rosa María Payá o el ilustrísimo llorón Ramón Saúl Sánchez, además de otras instituciones como Radio y TV Martí o el descarado Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo que bajo la égida de Pedro Corzo no hace más nada que guardarse el dinero de los contribuyentes norteamericanos y que serán los encargados de suministrar una parte de la información y documentos que necesiten.
Expliquemos esta madeja. En el caso de Rosa María Payá será la encargada de tramitar todo lo relacionado con la formación del centro de operaciones en Argentina, aprovechando la llegada al poder de Javier Milei y los nexos que mantiene con personas allegadas al gobierno, pero tampoco podemos perder de vista que en Argentina radica el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) una supuesta ONG sin fines de lucro pero que recibe financiamiento de la USAID y por décadas se ha dedicado a financiar actos desestabilizadores dentro de la isla y de seguro, Rosa María los conoce muy bien.
El casi deportado Ramón Saúl Sánchez fungirá como asesor directo de la operación para lo cual, seguramente utilizará sus vínculos terroristas, debiendo aportar fuerza y presión en toda esta historia.
En el aspecto de la financiación, el más importante para estos “emprendedores”, el mismo correrá a cargo del Departamento de Estado, la OEA, algunos gobiernos europeos que cumplirán ordenes directas de su amo desde la Casa Blanca y el gobierno Argentino, que no tiene dinero para su pueblo pero sí lo despilfarra en acciones subversivas contra un país soberano.
La conformación de la operación tiene diferentes etapas, las primeras acciones mediáticas estarán centradas en la deformación de los sucesos del “remolcador 13 de marzo”, insistir una vez más en la tergiversación de la muerte de los héroes cubanos Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, la limpia del Escambray, Playa Girón, la campaña internacionalista cubana en África y, (no podía faltar) las misiones médicas cubanas por el mundo, entre muchas otras ideas.
Para ejecutar esta operación mediática, además de los antes mencionados centros, participarán también las universidades de la Florida y Miami, los archivos del Departamento de Estado y la Voz de las Américas, instituciones que “seguramente aportarán muy buena desinformación”.
Para elaborar los mensajes utilizarán un estudio de la CIA sobre el consumo de estos contenidos por los jóvenes cubanos, las vías que utilizan y las formas más atractivas de su consumo porque al final, son los jóvenes dentro de la isla a quienes van dirigidos estos mensajes.
La otra parte de la operación está relacionada con la asignación de becas o cursos de preparación para jóvenes de la isla en centros de Argentina, una preparación que los servicios especiales norteamericanos han utilizado con bastante asiduidad en las últimas décadas y que tienen como objetivo preparar a estos jóvenes para que en el futuro sean agentes de cambio dentro de la sociedad cubana, algo que no ha tenido mucho éxito porque los preparados o se marchan rápidamente a residir fuera de Cuba o los seleccionados son agentes de la Seguridad cubana como se han visto en disímiles ocasiones.
Hasta aquí hemos tratado de explicarles, a grandes rasgos las características de esta operación mediática, la guerra de nuevo tipo que busca subvertir el orden dentro de Cuba para llegar al desmontaje de toda la obra de la revolución, con sus defectos y virtudes, pero la escogida por millones de cubanos.
El ataque a la historia, mensajes precisos dirigidos a la masa de jóvenes cubanos, la exaltación de las “virtudes” del capitalismo así como un ataque frontal a todo lo que venga del socialismo son líneas que siempre se han mantenido para lograr los objetivos de cada operación montada.
El año apenas comienza, las partidas millonarias han comenzado a llegar y con ello, las ideas macabras de un enemigo que no ceja en su empeño de destruir uno de los procesos más bellos ocurridos durante el siglo XX, la Revolución Cubana.
| Una fracasada mentirosa y un terrorista llorón, ejecutores principales de la operación mediática. |
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