#100AñosConFidel
Por estos días en que el imperio se cree que puede actuar impunemente en cualquier parte del mundo, ha comenzado la guerra psicológica contra Cuba, un primer paso antes de llegar a la etapa de crisis, o más sencillo aún, los Estados Unidos comienzan a preparar el terreno para una posible intervención militar en la isla.
En una reciente entrevista a un canal de su país, Donald Trump reconoció lo que durante años han tratado de ocultar, la guerra contra Cuba ha sido total y textualmente declaró: “No creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar”.
Primeramente, señalar que ha dejado al descubierto lo que durante décadas han tratado de ocultar, el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba busca un cambio de régimen, busca ahogar al pueblo, que éste implosione y logre el ansiado cambio. Pero esas declaraciones también reconocen que ha existido la guerra biológica, el terrorismo de estado, atentados, sabotajes.
El presidente Trump, quien se cree el emperador mundial, no conoce la historia de Cuba, obvió la invasión armada por Bahía de Cochinos que costó la vida de aproximadamente 176 personas y más de 200 heridos, muchos de ellos civiles que vivían en la zona, entonces sí lo han intentado todo.
Con estas palabras Trump deja al descubierto a todas las ratas odiadoras del sur de la Florida que quieren ver destruido su propio país, las intenciones imperiales con respecto a Cuba no son “lograr la libertad y democracia para el pueblo”, es destruir por completo la obra revolucionaria.
Pero hay algo que llama la atención, el mismísimo presidente de los Estados Unidos lo dijo: “Son duros, un pueblo duro. Un gran pueblo”, eso no lleva más explicación.
El supuesto movimiento de los buques militares del Caribe hacia el norte de Cuba es otra de las grandes directrices noticiosas que se enmarcan dentro de la guerra psicológica, claro que están al norte del país donde se encuentran sus bases o también podemos señalar que lo pueden hacer en la mismísima Base Naval de Guantánamo, no caigamos en la trampa, este es solo un primer paso.
El pueblo de Cuba sí es duro señor Trump, ha resistido sus agresiones desde 1959 incluyendo una crisis de misiles y nadie tembló, esta vez tampoco doblegaremos las piernas.
Una cosa es bombardear y destrozar, otra cosa es entrar y ocupar, allí es donde todo cambiará.
Seguiremos preparándonos para resistir la invasión imperial como lo hemos a través de la historia, en Cuba hay sangre mambisa que jamás traicionaremos, pero no se equivoquen no hay ni miedo ni preocupación.