Buscar este blog

24 enero 2026

Base Naval de Guantánamo, un engendro imperial

 

Base Naval de Guantánamo, un engendro imperial/Blog DESDECUBA

El mundo se ha convertido en un verdadero caos, un presidente estadounidense intenta aparecer como el emperador mundial haciendo y deshaciendo a sus anchas en detrimento de otras potencias y el orden mundial. Donald Trump quiere que todos se arrodillen a su paso, pero hay una isla en el Caribe que desde 1959 es libre y soberana y jamás se arrodilla ante nadie.

Cuba está en la mirada imperialista, con una política que ha sido secuestrada por la mafia de Miami, donde desde la presidencia de ese país, reconocido por el actual emperador, se han aplicado todo tipo de presiones para acabar con la revolución.

Históricamente Washington ha apuntado hacia la isla como un país violador de los derechos humanos, obviando todas las sanciones que pesan sobre los cubanos, siendo esta una de los principales “pretextos” para mantener una brutal presión.

Pero el acusador hace de la vista gorda cuando de ellos se trata, ese mismo gobierno mantiene en Cuba una ilegal Base Naval que hace más de dos décadas se ha convertido en un engendro de torturas, detenciones arbitrarias y una negación sistemática del debido proceso y el estado de derecho.

La “famosa e ilegal” base naval de Guantánamo es un proyecto diseñado para violar las leyes nacionales e internacionales, un proyecto para violar todos los derechos humanos conocidos en pleno territorio del país más acusado del mundo en esta materia, precisamente por obra y gracia de los distintos gobiernos estadounidenses que apuntan indiscriminadamente a la pequeña isla del Caribe.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la administración del entonces presidente George W. Bush utilizó esta base para implementar su cruzada contra el terrorismo, llegando los primeros prisioneros el 11 de enero de 2002. De esa manera la base se convertiría en un infame campo de detención, Campamento X-Ray.

Como bien explica Amnistía internacional, una organización que ha sido muy convenientemente utilizada contra Cuba, Estados Unidos seleccionó este territorio porque creía que no se aplicaban las leyes estadounidenses ni internacionales, por lo tanto, este enclave ocupado ilegalmente fue seleccionado convenientemente para responder a los intereses de la mal llamada “guerra contra el terrorismo”.

Desde esa fecha han pasado por el enclave oriental cubano, 780 hombres y niños musulmanes, según la propia Amnistía Internacional, en todos los casos ninguno fue acusado formalmente ni ha tenido nunca un juicio justo, siendo utilizado como un centro experimental de técnicas de interrogatorio que finalmente los propios Estados Unidos reconocieron como tortura.

Veamos algunas cifras que demuestran fehacientemente lo que estamos exponiendo: de los 780 detenidos, solo siete han sido condenados. Cinco de ellos aceptaron ser declarados culpables a cambio de acuerdos previos al juicio donde les ofrecían una posibilidad real de libertad. De los detenidos solo uno ha sido trasladado a territorio de Estados Unidos para ser juzgado en un tribunal civil, siendo el único caso donde se han garantizado mínimamente las garantías procesales.

Adentrémonos en el caso de Shaker Aamer, un ejemplo de injusticia. Shaker fue detenido en 2002, permaneció 13 años encarcelado sin acusación formal ni juicio justo a pesar que su traslado fue autorizado por el gobierno estadounidense desde el 2007. Su abogado sostiene que permaneció tanto tiempo detenido porque fue testigo de las torturas perpetradas por militares norteamericanos y británicos, lo que sostiene su tesis sobre la necesidad de una investigación independiente sobre las torturas aplicadas en la base naval.

Durante la presidencia de Barack Obama varias veces se habló de cerrar el enclave por lo infame de su historial, pero fue imposible ya que los intereses políticos prevalecieron por encima de los derechos humanos.

Con la actual administración imperial de Donald Trump, a la base naval le han dado otra utilidad. En febrero de 2025, el gobierno estadounidense comenzó a transferir a migrantes detenidos durante las redadas lanzadas por el pedófilo presidente.

Según testimonios que se conocen e informes de organizaciones internacional como Human Rights Watch, otra organización muy utilizada contra Cuba, los migrantes fueron llevados al enclave de forma secreta, recluidos e incomunicados en el campamento 6, en celdas de concreto, sin luz natural, con condiciones insalubres y sometidos a extensos periodos de aislamiento.

A estos detenidos se les negaba información legal, contactos con sus familiares y atención médica adecuada. Ya lo advertía en su momento Human Rights Watch, “estas condiciones pueden constituir malos tratos prohibidos por el derecho internacional.

La justificación esgrimida por las autoridades fue que muchos de ellos pertenecían a la organización “Tren de Aragua”, una organización criminal venezolana únicamente por ser de esa nacionalidad y portar tatuajes, una política xenófoba que busca obtener votos en detrimento del derecho a la vida.

Durante décadas, Estados Unidos ha utilizado los derechos humanos para atacar a Cuba, mientras convierte un pedazo del país en un verdadero campo de concentración a la luz del mundo moderno, sin siquiera alguien más se sonroje de tamaña violación.

En tiempos que la arrogancia imperial está de moda, La base naval de Guantánamo es un ejemplo vivo de esa arrogancia y de su desprecio por el derecho internacional.

Donal Trump intenta erigirse como el emperador del mundo moderno, mientras en Guantánamo se cometen las mayores violaciones a los derechos humanos que conozca la historia en este siglo XXI. Conocer estos datos y otras historias de las agresiones imperialistas, nos ayudarán a resistir esta embestida y a derrotar las ansias de dominación del imperio decadente y asesino. 

Base Naval de Guantánamo, un engendro imperial/Blog DESDECUBA
Primer grupo d migrantes procedentes de EEUU arribando a la Base Naval.

 

 

19 enero 2026

Cuba, entre la amenaza y la verdad

 

#100AñosConFidel


Cuba, entre la amenaza y la manipulación / Blog DESDECUBA 

 

Hace ya algún tiempo que contra Cuba se han activado los mecanismos de una guerra psicológica, encabezada en primer lugar por una avalancha de informaciones falsas o mentiras muy bien fabricadas para hacer creer que Cuba es un “estado fallido”.

Este año 2026 ha comenzado bien movido en este aspecto, después de la criminal invasión a Venezuela y el secuestro de su presidente, se reactivaron todos los tanques pensantes de la desinformación para hacer creer que la isla será el próximo objetivo de la política agresiva de la Casa Blanca, los cientos de Influencer traidores y chapuceros que actúan sobre el país activaron sus canales para difundir medias verdades adornadas de muchas mentiras.

Mientras, desde el Gobierno de los Estados Unidos también comenzó una descomunal batalla informativa que tiene varias aristas que queremos analizar. Después de revisar y dar seguimiento a cada nota o declaración emitida, el cerebro principal y artífice de este capítulo de agresión, el narco Marco Rubio y el presidente Donald Trump han desempolvado el manual de guerra política o comunicacional, teniendo como eje central al pueblo de Cuba.

El domingo 11 de enero las tensiones entre ambos gobiernos se tensaron al máximo, pero no se pueden perder de vista algunos aspectos que nos ayudarán a entender el entramado comunicacional, recordando además que Donald Trump es empresario y le gusta presionar al máximo para salirse con las suyas.

Todo comenzó cuando éste señaló a través de su red social que "negocien antes de que sea tarde", "no habrá más petróleo ni dinero de Venezuela", para después al finalizar el día dejó caer que “estamos en negociaciones con Cuba”.

La táctica empleada por quien se cree el emperador mundial es vieja, amenaza con la ruina total, las posibilidades de invasión directa, intenta crear el miedo y la zozobra entre el pueblo con mensajes que huelen a ultimátum para después quedar como el pacifista del país al anunciar inexistentes conversaciones. Aquí comenzó a crear la duda, a generar confianza hacia Estados Unidos mientras crea la división hacia el gobierno cubano porque “no ha informado nada de conversaciones” dejando el problema en manos de los cubanos.

Otra de las falsas aristas y matrices de opinión que ha intentado sembrar el magnate pedófilo es que se aparece como salvador del pueblo cubano, criticando la crisis económica que atraviesa la isla, dejando entrever una ineficacia y mal funcionamiento del sistema socialista de la isla. Eso es cinismo puro, el gobernante estadounidense no reconoce, ni por asomo, que el bloqueo es el principal culpable de las penurias de la isla, anualmente el mundo vota en la ONU a favor del cese del bloqueo, por lo tanto, es una política obsoleta que debe cesar.

También los tanques pensantes han dirigido al presidente a que hable de los migrantes cubanos, señalando que “quiere proteger a los cubanos que fueron obligados a irse”, otra desacertada idea. Bajo el mandato de Donald Trump se han deportado miles de cubanos, pero históricamente la política de asfixia económica ha sido la justificación real para la migración de cubanos, además de contar con privilegios que nadie más ha tenido.

Intentar usar la migración como tema de presión solo busca un objetivo, debilitar los lazos de unión de las familias cubanas, la célula fundamental de la nación cubana.

La guerra informativa que por años se ha llevado contra esta isla cobra ahora mayor vigencia, la importancia de estar conscientes de las noticias que se leen y su veracidad es sumamente importante para no caer en el desespero ni la duda.

Con este incremento de la presencia de Cuba en la agenda política de Estados Unidos se busca sembrar el miedo entre la población; quieren aparecer como los únicos con posibilidades de sacar al país de la crisis, es por eso que se erigen como salvadores; intentan fracturar la unión de todos los factores internos y que se desate una ola imparable de protestas que lleve al fin de proceso revolucionario; al presentarse como los únicos salvadores, se creen con derecho a invadirnos para proteger a los civiles indefensos de la “macabra represión” y así justificar como intervención humanitaria.

He aquí algunos aspectos a tener en cuenta para entender los mensajes que llegan desde el imperio, teniendo amplia repercusión en los medios subversivos y plataformas de internet que operan contra Cuba, un guión utilizado varias veces en otras partes del mundo y que han desatado conflictos interminables.

Cuba ha dejado bien claro que en la actualidad no hay conversaciones ni negociaciones de ningún tipo, salvo en temas migratorios. La engañosa noticia de las conversaciones solo trae dudas, no caer en la trampa es vital para estar preparados y alertas y poder enfrentar victoriosos las posibles agresiones que se planifican.

La unidad, ese baluarte de nuestra revolución no puede caer, de hacerlo nos estaríamos arrodillando ante el imperio que nos bloquea, ataca y amenaza hace más de 65 años.

No escuchemos la música imperial, detrás está la trampa.

 

 PUEDE LEER:

Cuba: entre la crisis y la manipulación

 

 

Cuba es un país bloqueado

   La política de sanciones de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas, ha generado costos económicos y sociales ...