Millones de personas que habitamos este planeta en el siglo XXI pensamos que jamás volveríamos a vivir un genocidio como el que estamos viendo ahora en Palestina, conocimos de mano de la historia a la Alemania nazi matar indiscriminadamente millones de judíos solo por su descendencia, aún cerramos los ojos cuando vemos películas o series que tratan ese tema y hasta odiamos a los actores que encarnan a los alemanes asesinos, entonces ¿por qué aún hay personas tan confundidas apoyando a Israel o simplemente no les importa esa matanza?
Es lógico pensar que siempre eso suceda y depende del lugar desde donde se analice el conflicto, incluso sus raíces familiares, pero apoyar un bombardeo indiscriminado contra civiles y niños totalmente indefensos es estar del lado incorrecto.
No intentaremos analizar lo que sucede en el Medio Oriente o justificaremos el bombardeo de Hamás sobre Israel, pero otra cosa es permanecer en silencio ante tanta muerte y destrucción, a estas alturas no hay dudas, Israel realiza una operación de exterminio palestino.
Si alguien pensó que la comunidad internacional actuaría en un solo bloque unitario para detener la barbarie, se equivocó, una vez más la censura, la mentira y el doble rasero se dan la mano para confundir a millones de personas, o por lo menos intentarlo.
Ya se han comenzado a reportar desde diversas partes del mundo el bloqueo digital a cuentas que reportan lo que sucede en la franja de Gaza, censuran o separan de sus puestos de trabajo a periodistas o todo aquel que se atreva a levantar su voz en apoyo al oprimido, los mensajes que permiten circular son para mentir o apoyar al genocida de Israel; Parlamentos que no permiten prendas palestinas o prohíben tratar el tema en sus sesiones, falta de acuerdos en instituciones internacionales y para colmo insubordinación del asesino ante la ONU y su Secretario General.
Todo lo anterior, y mucho más, es parte de la guerra mediática que acompaña cada conflicto y nunca será para bien, en este caso se está utilizando para apagar la voz de los oprimidos, para evitar a toda costa que se pueda documentar la barbarie, con esta censura se intenta evitar que la historia recoja muestra documental de los bombardeos indiscriminados sobre un pueblo que ha estado ocupado y asediado más de 70 años.
Pero en la vida se dan ciertos paralelismos que nos permiten conocer la esencia de un problema o sus involucrados, aquí hay uno.
Previo a la invasión de Estados Unidos a Irak cuando éstos buscaban el apoyo internacional que justificara esa guerra, el entonces Secretario de Estado Colin Powell mintió deliberadamente al mundo presentando ante el Consejo de Seguridad de la ONU, un pequeño envase que según él contenía material peligroso y catastrófico para la humanidad, eso causó miles de muertos en una injusta invasión. Posteriormente se supo que todo fue mentira, pero ya el daño estaba hecho.
Ahora una vez más se ha intentado utilizar al Consejo de Seguridad para justificar la matanza. En un acto increíble el embajador Israelí presentó un ladrillo alegando que por décadas eran víctimas de ataques con esas piedras, pues los palestinos lanzan una piedra y reciben miles de bombas.
Nos han mentido descaradamente sobre el conflicto en Ucrania, han ocultado las raíces que dieron origen al mismo, sancionan, bloquean y expulsan a Rusia de cuanto lugar se pueda y a Israel se acompaña a ejecutar el exterminio.
¿Por qué tenemos que creerle a Estados Unidos y sus aliados si siempre nos han mentido?
¿Por qué tenemos que seguir fielmente las redes sociales o medios hegemónicos que siempre nos han ocultado la verdad o la han contado a medias?
Para el final hemos dejado un pequeño análisis de las redes sociales.
En el caso de Meta ha estado posicionando a su favor los mensajes de Israel porque según ellos “provienen de fuentes oficiales”, mientras han comenzado a censurar y cerrar cuentas palestinas, incluyendo en Instagram donde se reportan videos eliminados o mensajes que jamás se publicaron.
La red social X también tiene lo suyo y permite los mensajes pro-Israelíes de forma libre, mientras intenta ocultar los mensajes con imágenes del genocidio, por lo cual le será muy difícil verlos, sin mencionar que las propias redes sociales promueven la idea de Palestina un estado terrorista.
Antes de publicar este artículo, el mundo pudo conocer del masivo e intenso bombardeo Israelí sobre la Franja de Gaza, el más cruel y despiadado de la historia en una zona sin electricidad, alimentos, combustibles, hospitales colapsados, sin comunicaciones telefónicas ni internet, la idea del bloqueo comunicacional es masacrar sin que queden pruebas del hecho.
Las plataformas imperiales de comunicación están puestas en función de imponer al mundo el mensaje que Israel es la víctima, favoreciendo de esa manera a un fiel aliado y buscando posicionarse como potencia en el medio oriente, pero es un juego extremadamente peligroso.
Saber consumir la información en estos tiempos es fundamental, el mundo despertará y sentará en el banquillo de los acusados a los asesinos del siglo XXI.