Durante la tarde y gran parte de la noche y madrugada de este pasado domingo 28 de julio, me detuve a buscar y analizar las informaciones que sobre el proceso electoral de Venezuela iban saliendo a la luz pública, haciendo énfasis en las redes sociales, esas redes que caprichosamente se han convertido en un motor informativo importante, aún cuando sabemos que también son utilizadas para mentir.
No hay dudas que la campaña mediática contra ese país pasa lo brutal, se ha desplegado un operativo macabro a nivel internacional para desacreditar el resultado final, como si la voz del pueblo, los únicos con poder de decisión, no tuviera validez. No es la primera vez que llamamos la atención sobre los distintos procesos electorales los cuales después no se reconocen porque a los contendientes y sus apoyadores no les convino el resultado, entonces ¿para qué sirven las elecciones?, sencillo, para desestabilizar.
Veamos algunos aspectos que han caracterizado el proceso y sus resultados.
El Partido del títere y su manipuladora, Edmundo González y María Corina Machado (MCM) no firmaron el acuerdo de reconocimiento del resultado final de las elecciones porque sabían que iban a perder y tenían que cantar el fraude con mucho tiempo de antelación, lo cual hicieron mintiendo descaradamente.
Después de finalizado el proceso, MCM llegó a decir que habían ganado por 70 a 30%, algo que matamática y lógicamente es imposible, pero vaya sorpresa, varios medios internacionales, boots principalmente en X y hasta algún que otro presidente o expresidente se dieron a la tarea de replicar.
De la gran mayoría de las cuentas en redes sociales que cantaban el fraude se pudieron sacar algunas características: no estaban dentro de Venezuela; esas cuentas fueron creadas el mismo día 28 o en fechas bien cercanas; tenían pocos twuits y sí muchos retweets, todos contra el proceso; una increíble agilidad para responder los mensajes con ataques y oprobios; además de publicar informaciones falsas de resultados a pie de urnas.
Veamos otros aspectos de esta descomunal guerra mentirosa y sangrienta.
Si la oposición tiene el 100% de las actas emitidas por el CNE y tiene pruebas del fraude ¿por qué no lo presentan y se acabó el problema?
¿Por qué empezaron a cantar el fraude mucho antes del inicio de las elecciones este domingo?
Si cada partido tiene un observador en el CNE, así como en cada colegio y mesas de todo el país, ¿no sería más fácil recopilar esa información y si se confirmaran irregularidades presentarlas o de lo contrario, terminar callados reconociendo la derrota?
Pudieramos continuar haciendo más preguntas que desmontan la gran farsa imperial y aquí me quiero detener.
En sendos mensajes de la actual Vicepresidenta de Estados Unidos Kamala Harris y su embajada en Venezuela, se puede leer entre líneas que reconocieron con rapidez el verdadero resultado electoral, pero no podemos ser ilusos ni tragarnos el anzuelo.
Estados Unidos es el principal promotor de la desestabilización, es el principal financista de la operación mediática, además de ser el guionista principal de la película, de eso no le quepa duda a nadie. Como siempre el imperio opera tras bambalinas pero es el máximo ejecutor de las acciones.
Muchas aristas se pueden seguir mencionando pero harían extenso este artículo, pero antes de concluir quiero dejas algunas preguntas que son para analizar sus respuestas de cara al futuro.
¿Cómo es posible que la fórmula presentada por MCM haya obtenido más de 4 millones de votos? Quedó bien claro que Edmundo González se prestó a un juego sucio donde no tenía ni voz ni voto y MCM es una fascista, pidió agresiones militares contra su propio pueblo, bloqueo y sanciones que afectaron, y afectan, a esas mismas personas que les dieron su voto. Lo dijo con total claridad, apoya a Israel en su genocidio contra Palestina, de obtener la presidencia liberaría el mercado y entrarían las transnacionales del imperio.
¿Por qué aún es tan sencillo engañar al pueblo, ese que siente y padece los vaivenes de la política?
Los movimientos de izquierda de la región tienen que comenzar a tener un discurso alejado de formalismos, tenemos que hacernos creibles con rapidez, firmeza, sin dejar espacios a la improvisación y ocupando cada lugar con nuestros mensajes de amor y verdad, intelectuales tenemos y pueblos inteligentes y cultos nos sobran.
Una vez más la insensatez, el doble rasero y la mentira se ponen de moda.
¿Alguien le pidió a Juan Guaidó las actas de su elección?, ¿entonces por qué lo apoyaron tan vehementemente?
Ahora muchos gobiernos se arrancan las vestiduras y no reconocen el resultado de las elecciones, pero reconocen a Dina Boluarte quien asesinó a más de 70 compatriotas reprimiendo sus protestas y no ha ido nunca a una elección.
El presidente Nayib Buquele, (aunque cuenta con un súper apoyo de su pueblo) durante su gestión cerró los poderes del estado, ha violado los derechos humanos de los detenidos y pandilleros y se reeligió violando la Carta Magna de su país que no lo permite.
En Ucrania, el bufón viajero de Zelenski no convoca a elecciones “supuestamente” por estar en guerra, pero se pasa la mayor parte del tiempo de turismo por el mundo y nadie le ha exigido que entregue la presidencia.
Cuando en las elecciones gana la izquierda se canta fraude, llegó el comunismo o simplemente se perpetúa la dictadura; pero si gana la derecha la democracia sale fortalecida. Ejemplos de esto que les acabo de decir sobran.
Son solo 4 ejemplos que explican de forma sencilla lo que sucede ahora mismo en Venezuela.
Hasta aquí hemos tratado de desmantelar algunas de las mentiras que han intentado imponernos de este proceso, ya lo denunció el presidente electo Nicolás Maduro: “se está intentando imponer en Venezuela un golpe de estado nuevamente, de carácter fascista y contrarrevolucionario, pudiera denominarlo una especie de Guaidó 2.0”
Defender la revolución Bolivariana es defender la paz y la unión de América y para eso, cuenten conmigo.