Desde el mismo inicio del conflicto en Ucrania y las intenciones de Europa de imponer sanciones a Rusia, se veÃa venir la debacle para el viejo continente debido a su testaruda posición de apoyar a Ucrania para complacer a Estados Unidos. Un viejo zorro como el imperio Yanqui nunca se va a ir con las manos vacÃas de un conflicto azuzado por ellos lejos de sus fronteras y eso es lo que está pasando en estos momentos.
Ya se ha comenzado a jugar el ajedrez económico en el mundo y en una jugada atrevida, Estados Unidos autoriza a la empresa Chevron a seguir produciendo petróleo en Venezuela en medio de la acentuada crisis energética mundial y en la cual Europa está siendo una de las partes más afectadas.
No hay dudas que el conflicto en Ucrania y las sanciones a Rusia han redimensionado el mercado energético mundial y la mayor potencia económica del mundo se ve necesitada de buscar nuevos suministradores del combustible para sus refinerÃas, pero si ese abastecimiento procede de un mercado cercano y de una de sus empresas, mucho mejor, porque téngalo por seguro se lo venderán a Europa a un precio mucho mayor. Ganancia fácil y total.
Pero que haya sido la Chevron la que reciba la licencia autorizándola a regresar a Venezuela no es casualidad.
Esta empresa tiene antecedentes de casi un siglo de trabajo en esa nación, fue en la década de 1920, cuando la Gulf Oil Corporation, la empresa precursora de la actual Chevron, inició la extracción de crudo en la costa oriental del lago Maracaibo.
Esta empresa operarÃa en el paÃs durante medio siglo hasta que en la década de 1970 debieron cesar sus actividades debido la nacionalización petrolera del entonces presidente Carlos Andrés Pérez. Luego en la década de 1990 regresarÃa a Venezuela como la actual Chevron debido al proceso de reapertura del sector petrolero a las inversiones extranjeras.
Durante el gobierno de Hugo Chávez se eliminaron las ventajas a estas empresas y se les exigió asociarse con PDVSA, siendo Chevron la única empresa que aceptarÃa estos términos. Ésta puede ser la causa de la autorización, que ya existe un camino andado con la compañÃa venezolana, con la cual existen varios proyectos que funcionaron durante algún tiempo y es posible reactivarlos.
Mientras tanto, Europa continúa desangrándose en un conflicto que los puede llevar a la recesión y para salir de ella en un futuro deberán pagar el precio que sus “socios” estadounidenses le pidan.
Este paso en las relaciones de Estados Unidos con Venezuela demuestra que las medidas unilaterales no son beneficiosas para nadie y en la mayorÃa de los casos no cumplen los objetivos, eso sucede con Venezuela y Rusia.
Estados Unidos ha comenzado a realizar los movimientos más fuertes de la partida, Europa está a punto de perderla y al final van a tener que pedirle ayuda al “sancionado” y al amo que las indicó.
Esperar para ver, en un próximo artÃculo analizaremos los costos de la guerra y las sanciones para Europa y asà poder entender este ajedrez económico que se está jugando en el mundo.