Tal parece que el mundo moderno no puede subsistir sin el desarrollo de un conflicto, en cualquiera de sus modalidades, es lo que estamos viendo con el escenario de guerra frÃa entre el mundo occidental liderado por Estados Unidos contra China, el gigante asiático que parece imparable.
El conflicto ha ido escalando en tensión e intensidad. Comenzó hace algún tiempo con roces diplomáticos cada vez más seguidos en distintos organismos internacionales, posteriormente pasó al área económica con la aplicación de aranceles hacia ambas partes hasta que llegó a las tecnologÃas, vital en estos tiempos, con el bloqueo de HUAWEI, después el reconocimiento a Taiwán con visitas de alto nivel a la isla y ahora poniendo en tela de juicio a la aplicación Tik Tok, medida que tiene fines guerreristas.
Todo comienza con la decisión de Washington de prohibir a sus funcionarios utilizar en sus medios tecnológicos dicha aplicación, medida secundada casi de forma inmediata por Canadá y Europa, sus aliados ciegos y serviles a los mandatos imperiales.
La “cortina de humo” lanzada para explicar los motivos de la prohibición se basan en que a través de ella el gobierno Chino puede recopilar información sensible de los gobiernos en cuestión, algo realmente estúpido cuando se conoce que las distintas redes sociales radicadas en territorio estadounidense tienen una dependencia casi total de las agencias de inteligencia. Por otra parte resulta iluso pensar que los Chinos necesitan de una aplicación de redes sociales para obtener información de inteligencia cuando se sabe que tienen agencias muy bien dotadas en todos los campos.
Detrás de estas prohibiciones hay mucho en juego. Tik Tok es una aplicación muy popular entre los jóvenes, siendo una plataforma que difunde videos cortos, desenfadados y agradables pero con el pasar del tiempo se ha convertido en una importante fuente de noticias entre los jóvenes, recientes estudios dan cuenta que solo en Estados Unidos casi cien millones de personas la utilizan, con eso basta para satanizarla.
Si a lo anterior le sumamos que la plataforma se podrÃa utilizar con fines propagandÃsticos y que la empresa base de la aplicación, ByteDance se verÃa obligada a colaborar con el gobierno Chino, vemos por donde van corriendo las aguas.
Pero no es lo único, el aspecto económico y estratégico también está presente.
Se conoce que el actor y rapero Snoop Dogg firmó con la aplicación un acuerdo de exclusividad, rompiendo asà la costumbre de firmar con otras aplicaciones conocidas, además las ganancias millonarias en los últimos meses han estado por encima de otras aplicaciones como Meta, Youtube o Instagram, todas estadounidenses que han visto descender sus seguidores y por ende un potencial mercado joven.
Estados Unidos y sus serviles socios están enfocados en neutralizar a China a nivel global porque no les conviene un competidor tan fuerte que es capaz de instaurar un nuevo orden mundial y eso no se puede permitir, hay que satanizar a China y Tik Tok es un primer paso, el siguiente será eliminarla en esos paÃses.
Imponer la matriz de opinión que China es una fuerza extranjera malévola que amenaza a todos es vital para los planes futuros de agresión directa de Estados Unidos al gigante asiático, de ahà que atacar Tik Tok, censurarla y prohibirla en todo el mundo es un paso decisivo para escalar el conflicto.
En estos tiempos de guerra la información es más importante que el armamento y las redes sociales juegan un papel imprescindible para desarrollar los conflictos, en este contexto Tik Tok está en el centro del enfrentamiento, por eso su prohibición hay que verla en todos los aspectos.
Una vez más el mundo occidental aplica a su antojo y de forma irresponsable medidas de coerción y presión a nivel internacional, estamos viviendo otro capÃtulo de censuras burdas con el único fin de desestabilizar naciones.
Tik Tok es el enemigo actual, pero esto es solo el inicio de un conflicto con muchos intereses ocultos.
| La aplicación Tik Tok ha cautivado a los jóvenes en el mundo entero. |