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12 abril 2022

Cuba, presidentes y Neocolonia. (9)

 

Tras la destitución del entonces presidente Miguel Mariano Gómez, ocupa la presidencia el Coronel Federico Laredo Brú el 24 de diciembre de 1936. El gobierno de Laredo Brú se caracterizó por ser el más extenso después del mandato de Gerardo Machado. Llevó a cabo reformas en la producción azucarera, en la educación con más autonomía en la Universidad de La Habana y la creación de varios institutos de enseñanza en todos los niveles incluidos los sectores militares y deportivos.

En el sistema de salud creó el Servicio Técnico de Salud Pública y el Consejo Nacional de Tuberculosis. Realizó el llamado a la asamblea constituyente en 1939 de donde saldría la Constitución de 1940, la cual fue considerada una de las cartas magnas más progresistas de la época y más avanzada de América.

Entre los aspectos más negativos de su gobierno, además de su servilismo a Estados Unidos, fue el presidente que en 1939 le negó la entrada a La Habana a los pasajeros del crucero San Luis con más de 900 refugiados judíos que habían obtenido visa de entrada a Cuba y tuvieron que regresar a la Alemania Nazi donde la gran mayoría concluye sus vidas en los campos de concentración.

Renuncia a su cargo, concluyendo su presidencia el 10 de octubre de 1940, dando paso al primer mandato de Fulgencio Batista Zaldívar.

A este gobierno lo caracterizaron rasgos típicos de los gobiernos republicanos. El gobierno constitucional de Fulgencio Batista incumplió muchas de las promesas planteadas en su programa político y no fue capaz de resolver los graves problemas que aquejaban a las masas populares. Sin embargo a pesar de la corrupción durante este gobierno las exportaciones subieron hasta 450 millones de dólares en 1944, y Cuba sufrió una transformación importante con las inversiones en carreteras, escuelas, mecanización agrícola y el inicio de una industria ligera importante.

El periodo presidencial de Fulgencio Batista también coincidió en algunos años con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Por lo que este gobierno puso en práctica una política exterior a tono con las condiciones existentes de lucha internacional contra el fascismo, siguiendo como siempre, los dictados de la política estadounidense, que veía afectados sus intereses ante la expansión alemana en Europa.

Este primer gobierno de Batista fue muy favorable para Cuba desde los puntos de vista económicos y sociales, a pesar de algunas represiones y la corrupción. Las exportaciones subieron y Cuba sufrió una transformación importante con las inversiones.

Como su principal medida fueron aplicadas varias reformas dentro del ejército, lo cual garantizaba que a pesar de estar retirado del ejército garantizaba su permanencia en el mismo, acumulando antigüedad, lo que le garantizaba si un testaferro suyo llegaba a la presidencia lo podía nombrar Jefe del ejército sin violar la constitución, lo cual no se dio. Tras perder las elecciones de 1944, Batista se ve obligado a exiliarse en los Estados Unidos hasta que regresa en 1951.

En estos años de “supuesta bonanza económica”, la corrupción se mantenía impune, la represión a las marchas y huelgas de los estudiantes y trabajadores eran habituales. En 1944 llega a la presidencia por segunda ocasión Ramón Grau San Martín, encabezando uno de los gobiernos más corruptos de la historia de Cuba con el cual continuaremos la próxima semana.

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Federico Laredo Brú.

 

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Fulgencio Batista, su primer mandato fue entre 1940 a 1944.

 

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