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16 septiembre 2025

Espionaje y subversión de Estados Unidos contra Cuba

 


Espionaje y subversión de Estados Unidos contra Cuba / Blog DESDECUBA

Desde el mismo inicio de la revolución cubana, las relaciones con los Estados Unidos han estado marcadas por fuertes tensiones entre ambos estados. Los momentos de entendimiento han sido contados y fuerzas contrarias a una buena relación las han entorpecido al máximo.

No obstante, desde 1977 existen relaciones diplomáticas entre ambos países, pero con un bajo perfil a partir que el primero de septiembre de ese año se abrieron oficinas de intereses en ambas capitales.

Esa apertura se logra durante el mandato del demócrata James Carter aprovechando esa cobertura para comenzar a desarrollar las labores de espionaje más completa que recuerde la historia, con acciones dirigidas a reclutar personal cubano que les diera información de interés, además de suministrar equipos de comunicación y cifrado de la más moderna tecnología por aquellos años, sin olvidarnos del abastecimiento financiero imprescindible para el desarrollo de las acciones de espionaje.

Fueron tan intensas las labores de espionaje que se llevaban en el territorio nacional, que Cuba decide en 1987 realizar una denuncia pública a través de la televisión nacional. En esa ocasión se sacaron a la luz pública a 27 agentes de la Seguridad del Estado cubano que al mismo tiempo trabajaban para la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), es decir, hacían la función de dobles agentes, algo que la CIA no pudo lograr con sus efectivos, lo cual se reconoció años posteriores en el libro “Incide the CIA” escrito por el oficial de esa agencia Ronald Keesleren.

En aquel momento, Cuba demostró que en la Sección de Intereses norteamericana (SINA) habían acreditados como diplomáticos 22 agentes CIA y 54 personas como diplomáticos de tránsito. Debemos señalar además que esta enorme denuncia fue obviada por la gran presa estadounidense en su afán de esconder el sonado fracaso de la CIA en su guerra oculta contra Cuba.

Después de aquel estrepitoso fracaso, los Estados Unidos y sus agencias de inteligencia tuvieron que cambiar la estrategia. Sin abandonar del todo el espionaje directo se dieron a la tarea de reforzar la subversión política ideológica convencidos (o al menos ellos pensaban eso) que sería la fórmula ideal para derrocar la revolución.

Utilizando el muy conocido guion de las violaciones a los derechos humanos y con el presidente Carter como principal promotor de esa estrategia, comenzaron a surgir los elementos contrarrevolucionarios dentro de la isla, quienes recibían órdenes desde Washington con el trabajo a realizar, además del apoyo material y financiero que nunca pudo faltar. Así aparecieron las primeras supuestas denuncias de violaciones a los derechos humanos en Cuba.

Así surge el llamado Comité Cubano Pro Derechos Humanos con Ricardo Boffil Pagés e integrado por una pléyade de conocidos “activistas” como Martha Frayde Barraque, Edmigio López Carrillo, Enrique Hernández Méndez, Adolfo Rivero Caro y el camaleón Elizardo Sánchez Santa Cruz.

Durante todos estos años de fomento de la contrarrevolución interna en la isla, la CIA aplicó los mismos métodos que les dieron resultados en Europa del Este en 1983 con el Proyecto Democracia. En su afán de continuar fortaleciendo la supuesta oposición se funda la Comisión Cubana de Derechos Humanos por Elizardo Sánchez Santa Cruz en 1987, comisión que respondía directamente a las indicaciones y orientaciones de Miami.

Pero la CIA y sus centros subversivos que actuaban contra la revolución cubana, no tuvieron en cuenta que estas personas eran movidas solo por intereses personales, el dinero, de tal manera Elizardo Sánchez se separa de esta comisión solo meses después de creada y presenta otra comisión; en este caso se llamaría Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional que tenía como único fin, obtener más dinero.

A partir que la CIA se dio cuenta que existían muchas comisiones de derechos humanos y que carecían de respaldo, comenzaron a organizar los “Partidos independientes” con la idea de demostrar que la oposición política dentro de la isla ganaba espacios. Es por esa razón que en 1988 Ricardo Boffil Pagés conforma el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba con el cual lo único que logró fue obtener suficientes ganancias para establecerse definitivamente en Miami, por lo cual la dirección de esa organización recayó en Gustavo Arcos Bergnes.

A pesar de todo el esfuerzo imperial, la contrarrevolución interna carecía de la necesaria unidad para hacerse creíbles, además de la habitual riña entre ellos para obtener los mejores beneficios, razón por la cual le dan la tarea a Elizardo Sánchez de unificar a los “opositores”.

Es así que se crea la Coordinadora de Derechos Humanos que la integraban varias comisiones que ya estaban creadas, así como algún que otro “Partido” recién fundado. Debemos señalar que en este periodo se crearon aproximadamente 40 organizaciones contrarrevolucionarias dentro de Cuba, todas fabricadas desde los Estados Unidos, recibían indicaciones y abastecimientos desde ese país, razón por la cual ninguna de ellas alcanzó el reconocimiento del pueblo.

Los integrantes de estos “grupúsculos”, porque tenían nombres muy pomposos pero eran conformados por pocas personas, solo buscaban el beneficio personal, dinero fácil enviado desde Washington y Miami, así como alcanzar un aval suficiente que les permitiera radicarse en los Estados Unidos.

A pesar de todo el esfuerzo de las agencias de espionaje la revolución cubana se consolidaba, así aparece en 1995 el primer programa de la USAID para Cuba aprobado por el entonces presidente Bill Clinton el cual junto a otras organizaciones pantallas asignaba millones de dólares para la subversión interna en la mayor de las Antillas.

Según informaciones del propio gobierno estadounidense a partir de auditorías realizadas, se confirma que solo entre 1996 y 2006 el programa de la USAID suministró 385 libras de medicinas, ropas y alimentos, más de 23 mil radios de onda corta, además de cientos de libros y manuales para desarrollar la subversión política ideológica, envíos que en años sucesivos se incrementaron.

Entre los diplomáticos que han estado acreditados en la isla, la característica fundamental ha sido apoyar abiertamente a estos grupos de oposición, viajar por todo el país, así como realizar reuniones en sus instalaciones sin informar previamente a la cancillería cubana como se debe hacer cuando se quieren relaciones serias y de cooperación.

Algunos de los diplomáticos más activos en el desarrollo y consolidación de la subversión contra el pueblo cubano está Vicki Huddleston quien fue jefa de la SINA entre 1999 Y 2002, siendo sustituida por James Cason entre 2002 y 2005 quien traía instrucciones precisas de provocar al gobierno cubano para lograr su expulsión del país y así desatar una crisis diplomática. Entre sus mayores “logros” fue la instalación de un cartel lumínico en la fachada de la sede diplomática que pasaba noticias subversivas al pueblo que se congregara cerca de sus instalaciones.

Después de casi 40 años como sección de intereses y durante el mandato de Barack Obama se llega a convertir en embajada, pero nunca ha sido cubierto el cargo de embajador, solo se ha llegado a encargado de negocios, una muestra que no hay ningún interés en fortalecer las relaciones.

A pesar del acercamiento entre las dos naciones, la política de subversión se mantuvo inalterable, aplicando las mismas dosis de provocaciones de antaño, aún así ha sido imposible el derrocamiento de la revolución cubana.

Actualmente se encuentra destinado en La Habana como encargado de negocios, el archiconocido provocador Mike Hammer, (de quien hablamos en estas páginas) recibiendo recientemente el apoyo de Roy Perrin como Jefe Adjunto de misión. Este movimiento del gobierno de Trump influenciado por Marco Rubio demuestra el desespero de la bancada republicana en obtener resultados tangibles en su guerra de nueva generación que lleva contra Cuba.

Las funciones de Roy Perrin en Cuba son las de dirigir las acciones operativas, coordinar varias secciones de la sede, además de evaluar e informar al Departamento de Estado de cuestiones estratégicas dentro del país.

Inmediatamente a su llegada, su jefe Mike Hammer organizó una velada de presentación con los “activistas disidentes representantes de la sociedad civil cubanas”, integrantes de organizaciones religiosas entre otros selectos elementos contrarrevolucionarios que solo buscan ganar el dinero fácil.

A pesar de todo el entramado millonario que se destina contra Cuba, los éxitos no llegan, la “oposición” que por años Estados Unidos ha querido vender al mundo carece de moral y reconocimiento, son personas que solo buscan obtener beneficios personales a costa del dinero de otros.

Hemos querido hacer un resumen de la labor subversiva que los diferentes gobiernos estadounidenses han realizado contra Cuba, situación que no debe cambiar mientras esté Donald Trump en el poder y la jauría anticubana que lo rodea.

Seguirán rodando los millones, muchos se enriquecerán, pero resultados visibles no van a encontrar porque Cuba, a pesar de los pesares seguirá siendo la isla rebelde e indomable.

Le damos la bienvenida a nuestro nuevo Jefe Adjunto de Misión Roy Perrin —  https://cu.usembassy.gov/es/deputy-chief-of-mission-e
Maike Hammer, derecha,  junto a Roy Perrin

 

 

 

 

 

08 septiembre 2025

Guerra en el Caribe: hecho o amenaza


 Guerra en el Caribe: hecho o amenaza / Blog DESDECUBA

Para analizar los temas sobre el movimiento de tropas o guerras y conflictos directos debemos tener siempre presente algunos aspectos de interés, la antigüedad del conflicto, las naciones involucradas, el escenario y el tablero geopolítico del momento.  Una vez que se analice todo eso se puede tener una visión más clara del proceso, su desenlace y razones del mismo.

Estados Unidos ha estado moviendo sus tropas por las aguas del mar Caribe en una “supuesta” lucha contra los carteles de las drogas, asumiendo un papel de gendarme mundial, algo que a estas alturas de la historia nadie se lo cree. De inmediato todas las fuerzas progresistas se han puesto de guardia porque sin lugar a dudas, los misiles que portan esas embarcaciones yanquis apuntan hacia Venezuela, el país que cuenta con las reservas de petróleo más grandes del mundo.

Seguramente el gobierno de Donald Trump ha tenido que hacer análisis estratégicos para tomar esta decisión de mover sus tropas por la zona, un espacio geográfico que hace décadas dejó de ser su patrio trasero para convertirse en una Zona de paz que toma sus propias decisiones.

Aplicar la política de máxima presión, algo en lo que Trump cree haber sido muy exitoso no debe dar mucho resultado a partir de la preparación ideológica que ha ido adquiriendo la población venezolana, solo denota la falta de visión política de la actual administración.

Durante el actual año, se ha ido incrementando a presencia de altos mandos militares estadounidenses en la zona con el supuesto objetivo de la lucha contra las drogas, el enfrentamiento a los flujos migratorios, o simplemente preparación de otros ejércitos. Nada más alejado de la realidad, el objetivo principal y fundamental ha sido el control de los recursos naturales, bloquear la influencia de China y Rusia además de ejercer la presión adecuada para evitar el acceso al poder de fuerzas emergentes.

Ahora bien, en los últimos conflictos internacionales donde los Estados Unidos han estado presente se han realizado alejados de su frontera, participa en coalición con otras naciones, casi siempre solo aporta recursos materiales dejando la línea del frente a los demás involucrados y en este caso específicamente, es todo lo contrario, generando resultados adversos a sus intereses.

En todo el continente los movimientos sociales, gobiernos de izquierda y organizaciones regionales han lanzado protestas públicas por la militarización del mar Caribe mostrando su apoyo al gobierno legítimo de Nicolás Maduro, de esa manera se exacerba el sentimiento antimperialista lo que va a complicar sus ansias imperiales.

En el caso específico de Venezuela, hemos visto como ha sido el apoyo del pueblo para su incorporación a las milicias, de esa manera es una acción práctica para la defensa y por otro lado despierta el sentimiento patrio en su pueblo, algo con lo que parece no habían contado.

Claro está que van a lanzar una feroz campaña comunicacional internacional para sembrar la matriz de opinión del tráfico de drogas del gobierno de Nicolás Maduro, acción que está escrita en los manuales de la guerra como etapa de crisis y que les puede facilitar en el futuro una acción militar directa, pero como ya señalamos anteriormente, son otros tiempos.

Las escaramuzas ya comenzaron, una historia pésimamente contada sobre el hundimiento de una “barcaza” cargada de drogas, una historia que ha sido objeto de burla de gran parte del mundo por lo estúpida de su realización.

En síntesis, no creo factible que el gobierno de los estados Unidos se involucre directamente en un conflicto militar a gran escala en el Caribe, no obstante mantener a las fuerzas de defensa y a su pueblo en permanente alerta y organizados es primordial para disuadir la amenaza.

Los desafíos de toda nuestra área son enormes, ya sean gobiernos de izquierda o derecha no importa, apostar por el diálogo y el respeto dentro de las organizaciones regionales es fundamental para mantener la paz. El respeto a la soberanía y a los procesos inclusivos, vengan de donde vengan es el único camino para sostener una paz verdadera y duradera.

 

05 septiembre 2025

Un viejo gallo (II)

 Un viejo gallo (II) / Blog DESDECUBA

Como les había prometido, continuamos hablando en esta ocasión del viejo gallo Carlos Giménez, el paladín de la libertad de Cuba pero con la billetera bien llena y desde la cómoda oficina de Washington.

Ya la vez anterior vimos algunas de las acciones que ha estado dirigiendo contra la isla, en esta oportunidad nos vamos a centrar en su última campaña anticubana, las agencias de viajes que se dedican a organizar y facilitar los viajes a Cuba. En sus declaraciones al respecto, este personaje amenaza a las agencias, manifestando que “todo aquel que haga negocios con el régimen de La Habana enfrentará todo el peso de la ley”, vaya que el hombre se las da de muy buen sheriff.

Las nuevas acciones van dirigidas directamente, una vez más sobre el pueblo cubano quien es el que más sufre los embates de la sucia política que desde Miami se hace contra la isla, fundamentalmente contra los emprendedores que viven del turismo para su sustento, dígase dueños de casas de renta, meseros, taxistas, guías de turismo entre otros.

En su afán de atacar todo lo que huela a Cuba, el turismo no se queda detrás, el objetivo ha sido bien claro desde el principio, acabar con el turismo una de las entradas más segura de divisas frescas al país, pero obvian que existen miles de trabajadores que se ven afectados sus ingresos y por ende las atenciones a su familia, pero eso a Carlos Giménez no le importa porque su billetera cada día es más gruesa.

Este viejo gallo, en su diatriba política ha olvidado que él representa a un electorado que le dio sus votos para que lo representara, una comunidad que ha visto un retroceso en sus derechos civiles y políticos, alza en los precios entre otros temas que deben ser prioritarios en su agenda, pero que no atiende porque lleva una gestión de pésimos resultados.

En su afán de mantener la política de máxima presión contra Cuba, este mercenario de poca monta visitó a principios de año la Base Naval de Guantánamo, el territorio ilegalmente ocupado por Estados Unidos solo para verificar e impulsar la preparación de la base naval para recibir a los migrantes deportados, por cierto, muchos de los cuales viven en la comunidad que dice representar.

Su odio visceral al ser humano es tan profundo que aplaude eufóricamente las deportaciones masivas que lleva a cabo el gobierno de Donald Trump, violatorio del derecho internacional y que involucran a cubanos residentes en Florida, por esta razón su popularidad ha estado en picada y lo han llamado hipócrita.

La prioridad de su agenda anticubana también le ha traído consecuencias negativas para su mandato, ha estado recibiendo duras críticas por priorizar otros intereses por encima de la comunidad que lo votó, llegando a darle la espalda a los familiares de los migrantes deportados.

Pero hay más cosas que delatan a Carlos Giménez como un ser sin moral. En 2016 apoyó fervientemente a Hillary Clinton, pero ya en 2020 muestra su cara fascista al apoyar a Donald Trump e integrante del “Freedom Force” un equipo conformado por republicanos encargado de combatir el “Socialismo” en Estados Unidos.

Tal vez usted piense que estos calificativos con los que nombramos a Carlos Giménez son nuestros, no es así, en una edición del 14 de septiembre de 2020, el periódico El Nuevo Herald calificaba a este señor de “hipócrita y sería perfecto para el equipo de Trump”, además de relatar las acciones de corrupción en las cuales siempre ha estado vinculado y de señalarlo como aprovechado del dinero público para sus viajes personales al exterior, entre otras cosas que le señalaban en aquella ocasión.

El viejo gallo al cual nos hemos referido en estos dos trabajos, se rodea de las amistades ya conocidas por todos; Marco Rubio, Mario Díaz Balart y María Elvira Salazar, todos enfocados en buscar dinero fácil haciendo la política anticubana, pero poco enfocados en trabajar por su comunidad.

Carlos Giménez, quien por estos meses se ha encargado de llevar la voz cantante en la política anticubana, es un corrupto, solo vive para hacer daño al pueblo de Cuba, pero eso no importa, mientras el dinero llegue sonante a sus cuentas personales el trabajo estará hecho.

Hasta aquí estas dos entregas, continuaremos desenmascarando las acciones subversivas que contra Cuba se organizan y ejecutan desde Miami.

Cuba es un país bloqueado

   La política de sanciones de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas, ha generado costos económicos y sociales ...